CUADERNOS DE ARTE E ICONOGRAFIA / Tomo II - 3. 1989
 

 

EL TEMA DE "LA HUIDA DE EGIPTO" EN EL, ARTE ORENSANO. INFLUENCIA DE LOS APÓCRIFOS

José Hervella Vázquez

En la iglesia de Santa María Madre, en Orense capital (1), presidiendo su retablo mayor, se puede contemplar una imagen sedente de la Virgen con el Niño, obra renacentista fechable aproximadamente en la mitad del siglo XVI (fotografía núm. 2) (2). Tres relieves adornan el trono en su parte exterior: La Anunciación, la Visitación y la Huida a Egipto, situados respectivamente en los laterales derecho, izquierdo y parte posterior (fotografías núms. 3, 4 y 5) (3).

El relieve de la Huida a Egipto, objeto de este pequeño estudio, representa simultáneamente en diversos planos escenas relacionadas con el camino y llegada de la Sagrada Familia a una ciudad de Egipto, de indudable valor iconográfico: en un primer plano, la Virgen y el Niño montados en una burra, acompañados de San José y un ángel sobre la copa de un árbol; en un plano intermedio, la caída de un ídolo y en un plano final, la representación entre montañas de un pueblo, con un caserío, sus habitantes, etc..., clara alusión a una ciudad egipcia.

Los Evangelios son poco explícitos a la hora de reseñar pasajes referentes a la infancia de Cristo y concretamente en relación con la Huida de Egipto no hay más noticias que las facilitadas por San Mateo (2,13-15), quien señala:

"...Así que partieron los Magos, he aquí que un ángel del Señor se apareció en sueños a José diciéndole: levántate, toma contigo al Niño y su Madre y huye a Egipto, y estate allí hasta que yo te diga, porque Herodes va a buscar al Niño para acabar con él. Él, levantándose, tomó consigo al Niño y su Madre, de noche, y se refugió en Egipto; y allí estuvo hasta la muerte de Herodes para que se cumpliese lo dicho por el Señor por boca del profeta: 'De Egipto llamé a mi Hijo...'"

Tratando de buscar la fuente de inspiración del anónimo artista que realizó el relieve de la Huida -posible copia de una estampa- y tratando además de interpretar lo allí representado, es necesario consultar los Evangelios Apócrifos:

"...Aconteció que, al tercer día de camino, María se sintió fatigada por la canícula del desierto. Y, viendo una palmera, le dijo a José: 'Me gustaría, si fuera posible, tomar algún fruto de esta palmera'. Mas José le respondió: 'Me admira el que digas esto, viendo lo alto que está la palmera, y el que pienses comer de sus frutos. a mí me preocupa más la escasez de agua, pues ya se acabó la que llevamos en los odres y no queda más para saciarnos nosotros'... Entonces el Niño Jesús, que plácidamente reposaba en el regazo de su Madre, dijo a la palmera: 'Agáchate árbol y con tus frutos da algún refrigerio a mi Madre'. Y a estas palabras inclinó la palmera su penacho hasta las plantas de María... por fin Jesús la dijo...: 'y ahora haz que rompa de tus raíces esa vena de agua escondida en la tierra, para que del manantial podamos saciarnos...'" (4).

Lo señalado en el texto se correspondería con la escena inmediatamente anterior, que nos introduce en el reflejado en la escena principal del relieve:

"...Al día siguiente abandonaron el lugar. Mas en el momento de partir, Jesús se volvió hacia la palmera y le dijo: "Este privilegio te concedo, palmera: que una de tus ramas sea transportada por mano de mis ángeles y plantada en el paraíso de mi Padre. Y esta bendición especial te otorgo: que a todos aquellos que hubiesen vencido en un certamen pueda decírseles: Habéis llegado hasta la palma de la victoria". Y mientras decía esto, apareció un ángel del Señor sobre la palmera, le quitó una de las ramas y voló al cielo llevándosela en la mano..."(5).

Prácticamente casi al pie de la letra se refleja lo señalado en la escena del relieve: Reanudando el camino, vemos a San José con cayado y calabaza llena de agua, la Virgen montada sobre la burra llevando al Niño que vuelto, habla a la palmera, sobre la cual un ángel cumple la orden dada:

"...Durante el camino le dijo José: "Señor, un horrible bochorno nos asfixia: si te agrada, tomemos un camino a la orilla del mar para que podamos hacer la travesía descansando en las ciudades marítimas". Díjole Jesús: "No tengas miedo José, yo os abreviaré el camino, de manera que, lo que habíais de hacer en treinta días, lo hagáis en uno solo". Y, mientras iban diciendo esto, tendieron su vista y empezaron ya a ver las montañas y las ciudades de Egipto..." (6).

Nuevamente hay una correspondencia entre el texto y lo representado, que nos muestra cómo en realidad la Sagrada Familia ya ha llegado a una ciudad egipcia:

"...y llenos de gozo y alegría llegaron a los confines de Hermópolis. Entraron en una ciudad llamada Sotinén... fueron a cobijarse a un templo llamado el Capitolio de Egipto. En él había trescientos sesenta y cinco ídolos, a los que diariamente se tributaban honores divinos sacrílegamente. Y aconteció que al entrar María con el Niño en el templo, todos los ídolos se vinieron a tierra, quedando deshechos y reducidos a pedazos. Así manifestaron evidentemente no ser nada..." (7).

Aunque sin los detalles de las escenas anteriormente señaladas, contemplamos también en el relieve la caída del ídolo, reflejo esquemático de lo manifestado en el texto.

 

NOTAS

(1) La actual iglesia de Santa María Madre (fotografía núm. 1) fue constituida en 1721 bajo el patrocinio del obispo don Marcelino Siuri, en esta fecha obispo de Córdoba y antes de Orense y sustituyó a un templo antiguo que algunos autores consideraban la primitiva catedral de Orense, basándose en tradiciones diplomáticas y sobre todo en restos arqueológicos consistentes en capiteles conservados en la actual fachada barroca, parece ser que tardorromanos y del siglo IX. Véase Manuel Núñez, Arquitectura Prerrománica, COAG (Colexio de Arquitectos de Galicia), 1978, pp. 161 y ss.

(2) La cronología aproximada viene dada por un contrato de pintura, único dato documental conocido hasta el momento en relación con la imagen de la Virgen:

" ...En la ciudad de Orense... 14 de julio de 1557... Ruiz López, pintor... que el dicho ruiz le haya de pintar la caja en que está la imagen de Nuestra Señora en el altar mayor de Santa María la Madre de esta ciudad, por los lados y por la trasera de la imagen de Nuestra Señora todo de azul y estrellas blancas... y ha de restaurar el pescuezo de la imagen de Nuestra Señora y del Niño Jesús que está quebrado, de manera que se tenga y esté seguro y ha de encarnar el rostro de la imagen y el pescuezo... y manos de la imagen y el Niño..."

Archiv. Hist. Prov. Ourense. Año 1557, folio 78, Caja 3560. Mi agradecimiento al buen amigo y compañero de Grupo, Miguel Ángel González García, que me ha facilitado el señalado documento.

(3) Es importante advertir que los relieves citados son poco conocidos por el público en general, ya que únicamente se pueden contemplar un día al año, la, mañana de la Resurrección en que de madrugada la imagen es trasladada a la Catedral, regresando a su templo de origen al mediodía.

(4) Se manejan los "Evangelios Apócrifos" editados por B. Autores Cristianos. "Apócrifos de la Natividad", Evangelio del Ps. Mateo, Madrid, 1956, pp. 232 y ss.

(5) Idem XX, 1-2 y XXI.

(6) Idem XXII, l.

(7) Idem XXII,2 y XXIII.