CUADERNOS DE ARTE E ICONOGRAFIA / Tomo II - 3. 1989
 

 

EL HOMBRE ASTRAL EN LOS LIBROS DE HORAS IMPRESOS

Juana Hidalgo Ogáyar

El hombre astral es uno de los nuevos temas iconográficos que se introduce en los libros de horas impresos. Hasta ese momento, los libros de horas manuscritos no contenían esta representación, salvo las Muy ricas horas de Juan, Duque de Berry (Museo Condé, Chantilly), que en su folio 14v nos lo muestra. Sin embargo, ésta es una figura de hombre astral muy distinta a la que luego encontraremos en los libros de horas impresos, pues se ilustra con dos figuras desnudas, una de frente y otra de espaldas: aquélla, más delicada, representa el carácter femenino; ésta, más vigorosa, el carácter masculino. Una es rubia, la otra morena. Sobre la que está de frente se superponen los signos zodiacales, en los sitios en que influyen al cuerpo humano, desde Aries, el carnero, en la cabeza, hasta Piscis en los pies. rodeando ambas figuras hay un encuadramiento en forma almendrada, donde se vuelven a insertar los signos del zodíaco, además de los nombres de los doce meses y la numeración de los días correspondientes. En los cuatro ángulos se lee:

"Aries, leo, sagitarius, sunt frigida et secca collerica masculina. Orientalia."
"Taurus, virgo, capricornius, sunt calida et secca malancolica femmina. Occidentalia."
"Gemini, aquarius, libra, sunt calida et humida masculina sanguinea. Meridionalia."
"Cancer, scorpius, pisces, sunt frigida et humida flemmatica femmina. Septentrionalia."

Esta miniatura de los hermanos Limbourg viene a ser una ampliación del calendario y se añadió poco después, a manera de página insertada. La explicación que se da a esa excepcional representación iconográfica en un libro de horas manuscrito, es que se deba al gran interés que tenía el rey francés Carlos V por la astrología, interés del que eran partícipes sus hermanos y sobre lo que era instruido por su astrólogo Thomas Pisani.

Esta representación de hombre astral es parecida a la que encontramos en los libros de medicina astrológica durante la Edad Media y que continúa en el siglo XVI, hasta que la influencia de la obra de Vesalio provocó la desaparición de ella y el inicio de la anatomía moderna (1).

Con el desarrollo de la imprenta se prodigan las obras sobre medicina astrológica, que había surgido en el Egipto helenístico a comienzos del siglo II a.C., y que supone la correlación entre el macrocosmos y el microcosmos, "lo que implica no sólo el concebir la realidad humana como una réplica en diminuto del universo, sino el imaginarse éste hasta cierto punto antropomórficamente, a la manera de un gigantesco organismo humano. A los planetas, a los signos del zodíaco, a los decanos, se les atribuyeron unas cualidades peculiares que se transmitían por efluvios (en sus rayos) o por simpatía al ser humano. Por una serie de procedimientos se realizó la "melothesia" o repartición de los influjos celestes sobre el cuerpo humano, según tres tipos: zodiacal, decánica y astral. Los astrólogos pensaron todo un sistema de complicadas combinaciones geométricas entre los signos y los astros para determinar el tipo de influencia zodiacal o astral que dominaba en cada hombre" (2).

La iconografía del hombre astral en los libros de horas impresos es, sin embargo, muy distinta. Aparece representado como un esqueleto, con los brazos caídos, las piernas separadas y los diferentes órganos situados entre las costillas (3). Ocupa el centro de la plancha y está rodeado de siete planetas figurados a los que se añaden las inscripciones siguientes, fundadas sobre las opiniones astrológicas admitidas por los médicos de la Edad Media:

Sol regarde lestomach (Sol mira el estómago)
Venus le rougno (Venus el riñón)
Saturne le pomo (Saturno el pulmón)
Iupiter le foye (Júpiter el hígado)
Mercure le rougno (Mercurio el riñón)
Luna regarde le chef (Luna mira la cabeza)
Mars regar. le foye (Marte mira el hígado)

En los cuatro ángulos de este personaje central están otras tantas pequeñas figuras de pie, representando los cuatro principales temperamentos de los que siguen la descripción y las inscripciones respectivas:
El colérico: un hombre armado de pies a cabeza, atravesando su cuerpo con una espada, a sus pies un león, unas llamas ocupan el fondo.

"Le colerique tient du feu et du lyon
il a perilleux vin mauvais le couplexion."

El sanguinario: un hombre joven teniendo un halcón sobre el brazo y acompañado de un mono.

"Du singe et de lair tient le sanguin
qui est franc et plaisant et aioyeue vin."

El flemático: un hombre llevando sus guantes, una escarcela en su cintura, a su lado un cordero.

"De leau et de laignel tient le flematique
il est simple et doulx tendant á practique."

El melancólico: un hombre apoyado pesadamente sobre su bastón, a su lado un cerdo.

"Le melancolique tient du pourceau et de terre
il est pesant et ordonneur ne lui chaut guere."

Los preceptos siguientes son colocados, de dos en dos, encima y debajo de la figura central:

"Quand la lune est en aries leo et sagittarius
il fait bon saigner au colerique, feu."

"Quand la lune est en gemini libra et aquarius
il fait bon saigner au sanguin, aer."

"Quand la lune est en taurus virgo et capricornius
il fait bon saigner au melancolique, terre."

" Quand la lune este en cancer scorpio et piscis
il fait bon saigner au flematique, eau."

Entre las piernas del esqueleto hay un bufón. Esta figura grotesca es el emblema del cerebro, es decir, de la inteligencia humana, sometida a las influencias que, antiguamente, se le atribuía a la luna.

Pero el tema del hombre astral no se encuentra en todos los libros de horas impresos y, si aparece, va siempre después del frontispicio, donde se ve el monograma o marca del impresor o del librero, y antes del calendario. Su inclusión en este tipo de libros de oración se debo, al interés que había entre el público por saber la influencia que ejercían los astros sobre su persona y que dependía de la conjunción de éstos el día de su nacimiento y de una cantidad de condiciones no menos extraordinarias. De ahí que en algunos libros de horas, en las márgenes del calendario pudieran leerse fragmentos como el que sigue:

"ung est mauvais, et XXIV
en janvier, le quart de febrier,
et XXV, sans plus rabattre
les quatre jours portent danger
en mars est mauvais le premier
et le vingtieme jour d'avril
le X porte danger
et dix neufvieme perfil..." (4).

Quizá, sea en los libros de horas hechos para el librero Simón Vostre donde más encontremos este tema iconográfico. Él tenía una casa delante de Notre-Dame (5) y publicó rápidamente horas en formato pequeño, al darse cuenta de la gran aceptación que tenía este tipo de libros. Era tal la importancia de dicho editor a comienzos del siglo XVI en París, que llegó a tener una gran fortuna. Pero había sido Antoine Vérard, librero del rey, quien, en 1486, imprimió el primer libro de horas, y fue realizado para ser coloreado a mano. Una segunda edición vio la luz al año siguiente.

Muchos de los libros de horas de Simón Vostre se imprimieron en el taller de Philippe Pigouchet, un antiguo obrero del taller de Caillaut et Martineau, impresores parisinos. Su taller lo instaló en 1488 en la rue de l'Harpe (6). De esta asociación son fruto dos libros de horas impresos que se conservan en la Biblioteca de la Fundación Lázaro en Madrid (7). Uno es en pergamino y está coloreado a mano, otro es en papel. Los calendarios van de 1502 a 1520 y de 1514 a 1530 y en ambos aparece la representación del hombre astrológico en la forma descrita anteriormente. Los dos son producto de la misma plancha, y han sido los colores que se han dado en el grabado sobre pergamino lo que ha ocultado las molduras arquitectónicas que encuadran cada uno de los cuatro temperamentos.

En grabados posteriores, como en las Pequeñas Horas al uso de Roma, impresas por Germain Hardouyn en 1518, han desaparecido las vísceras en el esqueleto, los guantes en el flemático y el cerdo en el melancólico. Además, se han invertido los textos inferiores, relacionando el signo zodiacal taurus con el temperamento flemático, y cáncer, escorpio y piscis con el melancólico, cuando es al contrario (8).

Al preguntarnos el porqué de esta iconografía del hombre astral, diferente a la que había sido tradicional en el transcurso de la Edad Media, y que hemos visto aparecer en los libros de medicina astrológica, nos ha llevado a pensar que podría estar en relación con la representación del tema de la danza macabra de hombres y mujeres, publicadas en 1485 y 1486, respectivamente, por Guy Marchant, tema que se introduce en los libros de horas impresos y donde vemos la muerte en forma de esqueleto acompañando a cada uno de los personajes, sea cual sea su clase social. Pigouchet la realizó en bastantes ocasiones, distribuyendo treinta escenas en diez orlas para la danza de los hombres y treinta y seis escenas en doce orlas para la danza de las mujeres. Ya hemos apuntado cómo Pigouchet y Simón Vostre se asociaron durante un tiempo, es posible, por tanto, que la figura del hombre astral adoptara la forma de un esqueleto humano por asimilación del esqueleto que personifica la muerte en el tema de la danza macabra. Algunos otros impresores y editores que publicaron libros de horas, imitaron esta iconografía; así, el citado Germain Hardouyn, pues es preciso decir que en esta clase de libros la imagen tenía un gran papel.

Asimismo, la figura humana representada como un esqueleto empieza a aparecer en los libros de medicina a comienzos del siglo XVI. Por ejemplo, en el Philonium de Valese de Tarante, médico de Montpellier, impreso en el taller de Nicolás Wolff en Lyon el 10 de marzo de 1500. Al comienzo del volumen vemos una figura que representa un esqueleto en el que cada parte está marcada con una letra enviando a la nomenclatura descriptiva de los huesos. Es una de las más antiguas representaciones humanas en un libro de medicina.

También, como nota curiosa podemos añadir que, en algunos libros de horas impresos, la imagen de este hombre astral se ha tapado con una pintura posterior que representa a un santo 9.


NOTAS

(1) J. Vega González, La imprenta en Toledo, estampas del Renacimiento, Toledo, 1983, p. 66 y fig. 73 (hombre astral en Andrés Li, Repertorio de los tiempos, 1546). D. P. Walker, The astral body in renaissance medicine, "Journal of the Warburg and Courtauld Institutes", XXI (1958), pp. 119-133.

(2) S. Sebastián, " La figura del hombre astral en la España del siglo XV", Traza y Baza, 4 (1974), pp. 121-123 (reproduce varios grabados del hombre astral y la figura del hombre microcosmos del códice románico de Burgo de Osma).

(3) Sólo en algún caso se nos muestra como un hombre de pie, con el abdomen abierto, de manera que deja las vísceras al descubierto y por tanto se asemeja al hombre astral de los libros de medicina astrológica.

(4) P. Lacombe, Livres d'heures imprimés au XV el au XVp siécle, conservés dans les bibliothèques publiques de Paris, París, 1907, pp. LI-LII

(5) A. Claudin, Histoire de l'imprimerie en France au XV et au XVI siécle, París, 1900.

(6) A. Claudin, op. cit.

(7) J. Hidalgo Ogáyar, "Libros de horas de la colección Lázaro Galdianou, Goya, núms. 193-195 (1986), p. 28.

(8) J. Lieure, La gravure dans le livre et l'ornement, París, 1927, fig. 9.

(9) P. Lacombe, op. cit., núms. 93 y 148.


ILUSTRACIONES

LÁMINA 1