CUADERNOS DE ARTE E ICONOGRAFIA / Tomo II - 4. 1989
 

 

TESTIMONIO HISTÓRICO Y ESTUDIO ICONOGRÁFICO PARA UN TEMA DE PINTURA EN LA REAL ACADEMIA DE BELLAS ARTES DE SAN FERNANDO: SAN FERNANDO RECIBE EL TRIBUTO DE MOHAMED DE BAEZA

M.ª Ángeles Sánchez de León Fernández

En el presente trabajo se tratan dos aspectos de gran interés para la Historia del Arte en España, tales como son, el estudio iconográfico y el análisis del contexto histórico circunstancial.

Las conquistas del rey Fernando III el Santo son de gran trascendencia para la historia medieval de España así como su reflejo en el arte de la pintura.

Eso por un lacio, por otro la difusión que se ha dado a su signo de santidad, junto con el reconocimiento de la historiografía durante la segunda mitad del siglo XVIII, así como por la labor de investigación que se da en la actualidad, permite hacer un elogio a la imagen del rey de Castilla.

El acontecimiento histórico que se plasma en las obras suponen desde el punto de vista estilístico amoldarse a las nuevas corrientes y normas del academicismo. Desde el punto de vista histórico se reconoce y valora la figura del santo rey, así como se justifica el planteamiento del nuevo contexto histórico-cultural y filosófico de la España Ilustrada.

Asimismo y entroncando con esta idea es una forma de enaltecer la imagen de Fernando VI que sube al trono de 1746 hasta 1759.

A continuación analizaremos el tema que da título a este trabajo. Tenemos cuatro versiones del mismo realizados en 1760 por los opositores a premios siguientes: Juan Ventura Miranda; Lorenzo Quirós, Diego Sánchez Saravia y Andrés Ginés de Aguirre.

El tema fue propuesto en Junta de 27 de enero de 1760, y en cuyas Actas de Academia reza lo siguiente: "El Santo rey don Fernando acompañado del Arzobispo de Toledo don Rodrigo, de los Maestres de Santiago, Calatrava y Alcántara, de muchos ricos-hombres y gran parte de sus tropas recibe en Sierra Morena de los Embajadores de Mohamed, rey de Baeza, el vasallaje que le ofrece este rey, con varios presentes y víveres para el Ejército" (Resúmenes de Actas de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, 1760, pág. 8.)

Previno la Junta que se pintase al óleo, como así se conservan y cuyas medidas corresponden a lo propuesto: lienzo de dos varas de ancho por vara y media de alto.

La escena que se recoge en el tema de Baeza tuvo lugar hacia 1224. El pintor toma como fuente de documentación la Historia de España del Padre Juan de Mariana. Después atendiendo a las normas académicas y al estilo vigente, interpreta el asunto casi como una instantánea fotográfica. Como referencia se toma el siguiente texto:

"...el rey, alegre contra buen principio, que era como pronóstico de lo restante de aquella guerra, con un grueso ejército que juntó se enderezó contra los moros de Andalucía. Hacíanle compañía entre los más principales el arzobispo don Rodrigo, persona de gran valor y brío y que no podía estar ocioso, los Maestres de las Ordenes, don Lope de Haro, don Rodrigo Girón, don Alonso de Meneses, sin otros ricos-hombres y caballeros de menos cuenta.

Luego que pasaron la Sierra Morena, vinieron embajadores de parte de Mohamed de Baeza, para ofrecer la obediencia que estaba presto a rendir la ciudad y ayudar con dineros y vituallas" ( Historia de España. R. Pr. Juan de Mariana. Tomo I, pág. 356.)

En primer lugar, hay que decir que en cualquiera de las cuatro versiones el rey Fernando III aparece en el centro de la composición marcando el eje de simetría y como símbolo del equilibrio entre ambos ejércitos. se le identifica rápidamente por su indumentaria: armadura, jubón, calzas, manto de armiño, cetro en la mano izquierda y corona.

De todos modos alguno de los autores le han concebido con variantes. Por ejemplo, en Sánchez Saravia aparece con casco no con la corona. Más anacrónico resulta aún el lienzo de Quirós que en su cabeza coloca una corona de laurel. Tal vez ello pueda responder, bien a la idea de triunfo, bien como alusión al mundo clásico romano, en consonancia con el nuevo espíritu académico.

Ventura Miranda y Ginés de Aguirre interpretan la iconografía del rey con corona y barbado. En todos los casos se concibe de pie, adelantando un paso, con postura equilibrada y de gran elegancia.

En cuanto al arzobispo don Rodrigo se sitúa siempre a la izquierda del rey, excepto Sánchez Saravia que lo ubica a la derecha. Los maestres de las órdenes militares y el resto de la nobleza los encontramos en torno a Fernando III.

Se completa el grupo de la derecha con los soldados del ejército cristiano.

A la izquierda siempre aparece la representación árabe con los tres embajadores, uno de ellos arrodillado que presenta sus respetos al rey. Este, por su parte, se muestra como corresponde a su persona real pero nunca distante ni altivo. Para ello el pintor juega mucho con el lenguaje de las manos, muy expresivas y de gusto refinado.

En el centro, en el suelo, se encuentran representados los tesoros que se van a ofrecer en señal de tributo. Podemos ver objetos de gran riqueza: un cofre (abierto o cerrado) que deja ver monedas, joyas; bandejas de plata, jarras de riquísimo metal y profusa decoración, propio del mundo árabe.

Los tres embajadores se distinguen claramente por su indumentaria: bombachos, capa y turbante característico que rodea la cabeza.

Constituyen el grupo de la izquierda los esclavos que transportan las cajas embaladas para entregar al ejército cristiano.

Se puede observar el interés por tomar la Historia de España como fuente para la Historia del Arte, y cómo especialmente de la época medieval, se seleccionan momentos para dejar constancia de ellos en pintura

Los hechos se interpretan correctamente, pero debido a una gran falta de información, están lejos de representar fielmente a los personajes y lo que es propiamente el contexto medieval.

Hacia 1224 las; treguas de Castilla con el Al-Andalus tocaban a su fin. Los cronistas cristianos de la época muestran al rey Fernando III como protagonista y director de fuerzas. Convoca el rey una serie de Consejos, primero en Muñó y después en Camión. La Crónica latina cita que asistieron don Lope Díaz de Haro, don Gonzalo Rodríguez y don Alfonso Téllez, hombres fieles a la Corona (Crónica latina. Tomo IX, cap. XII.).

Asimismo cita a don Rodrigo Rodríguez con otros magnates, la reina doña Beatriz y la reina madre doña Berenguela.

D. Fernando expuso su deseo personal de iniciar la guerra. Al consejo convocado en Camión, en julio de 1224, asistieron los que nos resultan tan conocidos y que igualmente cita la Crónica italiana: "el arzobispo don Rodrigo y los maestres de las órdenes Militares de Santiago y Calatrava", por estar en Toledo.

La Crónica latina de Castilla narra como el califa llamado al-Bayyasi fue perdiendo sus dominios en el Al-Andalus (Granada, Jaén, incluso Quesada) debido a las luchas fraticidas que se entablaron con Abadel, príncipe de Sevilla y aspirante al imperio de África en ese momento.

Al-Bayyasi, príncipe de Baeza, ante el temor de perder la plaza buscó la ayuda del rey de Castilla. Ambos concertaron emprender juntos una campaña militar contra las poblaciones que acababan de perder (Úbeda y otras villas de Jaén), a cambio de ciertas concesiones. Este acuerdo es el que se recoge en cada uno de los lienzos: la embajada de Al-Bayyasi entrega el avituallamiento a título de pacto para obtener a cambio su apoyo militar.

Aladel, por su parte, envió tropas contra Al-Bayyasi al mando de Almansur Abulola. Acamparon delante de Baeza. El frío, la lluvia y el intento de pacto que propuso el príncipe de Baeza a Abulola hizo que el ejército de éste se retirase.

Entretanto, el rey de Castilla Fernando III, dispuso las huestes para la expedición. La Crónica latina habla claramente de que se preparó un ataque contra las plazas declaradas en rebeldía y coincide con "El Himyari" (El Himyari, pág. 198.) en que el rey de Castilla y el baezano estaban unidos en la campaña.

El triunfo fue grande. Como consecuencia se lleva a cabo en 1225 el pacto de "Las Navas de Tolosa", por el cual el rey de Baeza besa las manos de don Fernando haciéndose su vasallo y para cuya garantía entrega su hijo menor al monarca castellano.

BIBLIOGRAFÍA

Academia. Resúmenes de Actas de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Año de 1760.

Beruete y Moret, Aureliano de: "El cuadro como documento histórico". Discurso para su recepción en la Real Academia de la Historia. CSIC, Madrid, 1922.

España Sagrada. Tomo XXIII.

Jiménez de Rada: "Crónica latina de Castilla". núm. 43, t. IX, cap. XII.

Mariana, R. Pr. Juan de: Historia de España.