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INTRODUCCION "L'un fu tutto serafico in ardore; "Los que enseñan a los demás son como estrellas..." (Dan., 12). De ahí que se compare a los doctores con las estrellas. Hay unas estrellas que brillan en el cielo y cuya claridad permanece siempre. Otras aparecen, pero no son sino impresiones en el aire, su claridad no dura, caen. Así ocurre con la doctrina de muchos doctores sutiles. Al salir parecen muy brillantes, pero en poco tiempo caen del todo. De éstos dice el Apocalipsis: "Las estrellas cayeron del cielo..." (Apoc. 6) y Ezequiel 32: "Yo ennegreceré sus estrellas...". Por el contrario, la doctrina de este santo, desde el principio y siempre, brilla cada vez más. Es la deslumbradora estrella matutina en medio de las nubes, brilla como la luna llena y, como el sol resplandeciente, refulge en el templo de Dios". (CLEMENTE VI, 1342-1352) (2) " Y cómo ilustra un Angel tan superior como Thomás a los demás Doctores de la Iglesia?. También son los Doctores de la Iglesia como Angeles, que la dirigen e ¡llustran, según Sylveira. Contempládles pues a todos essos Angeles luminosos en forma de aquellos siete Candeleros de oro, que ciñen a uno semejante al Verbo Divino, ceñido con un Cíngulo dorado... nos dize, que los aclara, que los perficiona, dividiendo, distinguiendo y hablando con más precisión que todos los demás. Tiene menos especies y habla más: las tiene más universales, y conoce mejor: en una palabra es uno y equivale a muchos" (Ildefonso de SAN JOSE, escolapio, 1764) (3) Como demuestran los textos anteriores, Santo Tomás
de Aquino fue muy admirado por su rigor intelectual, por su claridad
y defensa de la doctrina de la Iglesia, admiración que empieza
en vida del santo y que irá en aumento tras su muerte. Tuvo también sus detractores entre los que destacaremos
los averroístas, por la repercusión que tal pugna tuvo
en el arte, y a los que combatió con éxito (De Unitate
intellectus contra averroístas, 1270). Pero la corriente
de admiración, en la que desempeñarán un papel
importante los pontífices y la Orden dominica, prevalece. Desde su pronta canonización los conventos de
la Orden encargarán pinturas que pondrán de manifiesto
su condición de gran filósofo y teólogo y de firme
muro de la ortodoxia cristiana. Ya antes de su canonización, que tuvo lugar en
1323, Dante le coloca en el Cielo de los Espíritus Sabios del
Paraíso y, pocos años después de convertirse en
santo, la pintura alegórica de Traini "El triunfo de
Santo Tomás", de hacia 1340-45, para la iglesia dominica
de Santa Catalina de Pisa, es claramente representativa de cuarto venimos
diciendo. De ahí el nombre de "triunfos" que desde
ésta recibirán otras pinturas alegóricas italianas
sobre el santo, puesto que simbolizan la victoria de su doctrina frente
a la heterodoxia, doctrina considerada de clara inspiración divina. El Concilio de Trento fue decisivo para que Santo Tomás
ascendiera el último peldaño. Su obra sirvió a
los doctores del Concilio para defender el dogma católico frente
al protestantismo. Por ello, en 1567, San Pío V, que era también
dominico, lo proclamó Doctor de la Iglesia, con lo que se convirtió
en el quinto Doctor. Esto es ya una apoteosis como veremos en la pintura
que el rector del Colegio de Santo Tomás de Sevilla encarga a
Zurbarán. Santo Tomás está junto a los cuatro Doctores,
pero por encima de ellos, y éste será el espíritu
que va a prevalecer defendido por los dominicos en sus Colegios y Academias
de Santo Tomás y difundido en pinturas, pero, sobre todo, en
grabados, sermones y gozos que tienen un carácter divulgativo,
como diríamos hoy. Los Gozos que son, de entre todas las manifestaciones,
las más populares, son las que mantienen en mayor grado la tradición,
tejida en las leyendas medievales, aunque algunos episodios extraordinarios
de la vida del santo que divulgan dichas leyendas, se relatan también
en los sermones y persisten en la iconografía hasta avanzado
el s. XVIII. El mensaje que se transmite iconográficamente
o por medio de la palabra es el mismo en lo fundamental, efectista el
primero, persuasivo y grandilocuente el segundo. En esta mayor exaltación del santo, si cabe, desde la Contrarreforma jugaron un papel decisivo los predicadores. Y el importante convento dominico de Santa Catalina mártir de Barcelona colaboró de forma muy activa con grabados, gozos y sermones, realizados, cantados y pronunciados en dicho convento.
Los triunfos de Santo Tomás tienen en común: -Reflejar el carácter sobrenatural de la doctrina
tomista. Recibe el saber de lo alto y lo difunde por la Iglesia. Sol,
rayos de luz y obra del santo son los principales elementos simbólicos
del proceso. -Su doctrina, como consecuencia de lo anterior, es la
Verdad que "triunfa" frente al error. A los pies de Santo
Tomás, Averroes, el vencido. En los triunfos de Bonaiuti y Filippino
Lippi se encuentran también Arrio y Sabelio, quienes junto con
el primero son las figuras más representativas del error -teológico
o filosófico- de sus respectivas épocas. En el primero de los grandes triunfos, el de Traini, se recoge ya todo ello: De la boca de Dios, fuente de toda sabiduría,
salen rayos de luz que reciben Moisés, San Pablo, los Evangelistas
y Santo Tomás. Este, además, los recibe de las obras de
San Pablo, los Evangelistas y las Tablas de la Ley. Por último,
de Platón y Aristóteles quienes flanquean al santo. Santo
Tomás es la vía a través de la cual la filosofía
griega penetra en el Cristianismo. Santo Tomás está dentro del Sol que le
sirve de trono y numerosos rayos salen de los libros abiertos que tiene
en su regazo y del que sostiene con sus manos, la Summa contra gentiles,
ya que en sus páginas se lee: "Veritatem medita.bitur igitur
meum et labia mea detestabuntur impium", rayos que iluminan a la
Iglesia militante, representada por las figuras de dominicos y miembros
de otras órdenes religiosas que se encuentran en el registro
inferior como la figura de Averroes, vencido, y su obra, boca abajo,
refutada. Gozzoli, un siglo después, se inspira muy directamente
en Traini. Dispone también el Triunfo en tres registros. En el
superior, Cristo rodeado del Sol, el Sol divino pues, cuyos rayos iluminan
a los personajes que le flanquean, los mismos que en el Triunfo de Traini,
y a Santo Tomás. Bajo la divinidad encontramos la. frase "Bene
scripsisti de me, Thomma" que la hagiografía medieval pone
en boca del Crucificado en ocasión de estar Santo Tomás
de Aquino rezando ante El. La iconografía plasmará el
milagro con frecuencia, unas veces muy fielmente -retablo de Berruguete-,
otras de forma más simbólica como en esta tabla. En el registro central, Santo Tomas, quien también
tiene como trono el Sol, y, además, lleva ya el sol radiado sobre
el pecho. En su regazo hay varios libros abiertos, en tanto que él
sostiene, también abierta, la Summa contra gentiles en
cuyas páginas pueden leerse las primeras palabras de la obra
(4). Numerosos rayos de luz irradian de las obras del santo en todas
direcciones: hacia Averroes, caído a sus pies y en disposición
de cerrar el libro que tiene entre las manos, hacia Platón y
Aristóteles, quienes le flanquean, y hacia el registro inferior
en el que encontramos el Pontífice Juan XXII presidiendo una
asamblea en la que participan laicos y eclesiásticos. Para algunos
autores esta asamblea representa la canonización del santo. Para
Ferretti (5) es otra asamblea, celebrada en Avignon el 14 de julio de
1323, cuatro días antes de su canonización, en la que
en el sermón de elogio a Santo Tomás Juan XXII pronuncia
las palabras que aparecen en el Triunfo: "Vere hic est lumen Ecclesie",
al tiempo que señala una obra del santo que tiene en su regazo,
"Hic adinvenit omniam viam disciplinae". En síntesis,
aún cuando sigue la obra de Traini enfatiza más que éste
su condición de luz de la Iglesia. Andrea Bonaiuti en los frescos del Capítulo de
Santa María Novella, Florencia, de la Orden dominica, plasma
(hacia 1365) un Triunfo más completo que los de Traini y Gozzoli. Santo Tomás está entronizado entre Moisés,
Job, David, Isaías, Salomón, los Evangelistas y San Pablo.
En el triunfo anterior a éste cronológicamente, que es
el de Traini, ya aparecían varios de ellos e iluminando a Santo
Tomás, lo que no ocurre aquí. Si le flanquean es porque
todos ellos fueron comentados por el santo de Aquino. En el registro inferior hay representaciones alegóricas
de las siete ciencias: cinco teológicas (Teología positiva,
Escolástica, Polémica, Mística y Moral) y dos jurídicas
(Derecho eclesiástico y civil), y de las siete artes compendiadas
en el Trivium y el. Cuadrivium. A través del texto del libro abierto que sostiene
el Santo se pone de manifiesto la revelación. Puede leerse un
versículo del libro de la Sabiduría: " Optavi et
datus est mihi sensus et invocavi et venit in me spiritus sapientiae
et praeposui illam regnis et sedibus" (6). Rayos de luz irradian de la figura del santo. A sus
pies, humillados: Arrio, Sabelio y Averroes. En este Triunfo se magnifica la sabiduría y también
las virtudes del santo, en mayor medida que en el Triunfo de Traini
y que en el posterior de Gozzoli, con los siete ángeles del registro
superior, situados sobre el santo, que son alegorías de las Virtudes
teologales y cardinales. Como dice Ferretti "nunca hasta entonces
se había ideado para un santo una glorificación tan bella"(7). Filippino Lippi (1457-1504) realiza también un
Triunfo grandioso en la capilla Carafa de la iglesia de Santa María
sopra Minerva de Roma. El santo preside una amplia asamblea y está en
actitud de declamar. Textos y personajes, cuidadosamente escogidos (8),
inciden con mayor énfasis que en los Triunfos anteriores en la
condición de luz y verdad de Tomás de Aquino. Dos angelitos sostienen unos carteles en los que puede leerse: - "Declaratio sermonum tuorum illuminat. Otros dos angelitos flanquean la Summa contra gentiles
(ya que leemos el texto: Veritatem meditabiut igitur meum...) rodeada
de lirios e iluminada por el Sol, símbolos respectivamente de
la virtud y sabiduría del santo. Tomás de Aquino sostiene la Summa Thologica
abierta en la que puede leerse el. texto de San pablo: " Sapientiam
sapientium perdam..." (9) y le flanquean dos doncellas a cada lado
que son las alegorías de la Gramática, Dialéctica,
Filosofía y Teología (10). Si hasta ahora todas las alegorías y símbolos
cantan su sabiduría y su virtud, otra parte importante de la
pintura enfatiza su triunfo frente a los errores de todas las épocas.
A los pies del santo, el personaje humillado sostiene el texto "Sapientia
vincit malitiam" (11). Esparcidos por el suelo, los libros de los
herejes. En el registro inferior hay dos grupos de personajes,
encabezados por Arrio a la izquierda y Sabelio a la derecha. Algunos
evidencian su pesar por haber caído en el error. En las indumentarias
de algunos de ellos todavía puede leerse su nombre: Apolinar,
Focio. Es evidente que de entre los cuatro Triunfos es el que
más enfatiza "el triunfo" de Santo Tomás frente
a la "Herejía". En España, la obra más monumental
sobre el santo, correspondiente al período de los Triunfos, es,
quizás, el retablo de Santo Tomás de la iglesia del mismo
santo de los dominicos de Avila, pintada por Pedro Berruguete (12). Según Laínez la Leyenda de Santo Tomás,
escrita en castellano del s. XIV, que perteneció al convento
madrileño de Santo Domingo el Real y fue publicada en 1924 por
el dominico Luis Alonso Getino, sirvió de fuente de inspiración
iconográfica a Berruguete (13). Post apoya la tesis de Laínez
(14). Además este autor afirma que si el códice perteneció
al citado convento madrileño "sepulcro y habitación
de reyes, no sería extraño que los Reyes Católicos
o Torquemada... pudieran conocerlo y facilitar a Ber:ruguete su lectura
y extractar los pasajes oportunos" (15). Estos pasajes son las
cuatro escenas de la vida de Santo Tomás que aparecen en el retablo.
Estas (ordenadas de derecha a izquierda en el cuerpo superior y al revés
en el inferior) son: Santo Tomás: recibe el hábito de
novicio; la Tentación de Santo Tomás; San Pedro y San
Pablo) se aparecen al santo y le instruyen en Sagradas Escrituras y
Santo Tomás en oración ante el Crucificado cuando Este
pronuncia las palabras: "Bene scripsisti de me, Thoma". Las dos primeras corresponden a la adolescencia del
santo, las otras dos a la madurez. Tres de ellas tienen carácter
extraordinario y se plasman, efectivamente, como demuestra Laínez,
conforme a la descripción que se hace en el texto de esta Leyenda
de Santo Tomás publicada por Getino. En la: escena de la Tentación, al santo, muy
concentrado en la oración, le están atando el cíngulo
de castidad dos ángeles. El milagro se refuerza con las palabras
que pronuncian los ángeles que se encuentran en la base de la
pintura: "Ex parte Dei te cingimus cingulo castitatis quod nullatenus
dissolvetur" (16). En el quicio de la puerta de la habitación,
un distinguido personaje levanta los ojos del libro que está
leyendo como si quisiera presenciar el milagro. Como dice Laínez
es de clara inspiración, (indumentaria, elegancia) en el Quattocentro
florentino (17). Frente a él, según Laínez, un
angel asoma la cabeza (18). Según Angulo es la cortesana que
está ya fuera de la habitación pero vuelve todavía
el rostro (19). Ambas figuras contribuyen a acercar a la realidad el
milagro. Equilibran lo real y lo sobrenatural, aunque el objetivo de
Berruguete es formal, no iconográfico. Como dice Martín
González "Berruguete introduce figuras elegantísimas
en primer término, vueltas, para dar más profundidad a
la pieza" (20). En la aparición de S. Pedro y S. Pablo, éstos,
majestuosos y solemnes, contrastan con un Santo Tomás asombrado
ante tal presencia cuando estaba concentrado en la resolución
de cuestiones intrincadas que le aclararán los dos santos. Al
tiempo, fra Reginaldo, quien ayudaba a Santo Tomás como amanuense,
absorto en lo que escribe, no parece participar de la visión
(21). Como indica Laínez el milagro está plasmado con
gran naturalidad, a lo que contribuye la presencia de fra Reginaldo
y los objetos materiales propios de un lugar de estudio (22). Por último, en la escena en la que el Crucificado
se dirige al santo que está orando ante El, para alabar, santificar
y premiar su obra23, la puerta abierta que permite ver el paisaje del
fondo, aun cuando tenga una razón formal, la perspectiva, la
presencia de dos frailes en el quicio leyendo un libro y también
la de un personaje, de nuevo de gran inspiración florentina,
contribuyen a acercar a la realidad cotidiana un momento extraordinario
para el santo como se refleja en su rostro. En el banco del retablo se encuentran San Agustín
y San Juan Evangelista a la derecha y San Mateo y San Jerónimo
a la izquierda. La presencia de evangelistas la hemos visto en los triunfos.
No, en cambio, la de Doctores. Este San Agustín, nos narra en
el libro abierto que sostiene la visión de fray Alberto cuando
rezaba a la Virgen María. Se le aparecen San Agustín y
Santo Tomás y el primero le dice a fray Alberto: "Thomas
mihi par est in gloria: virginali praestans munditia, ego at praecello
sum in episcopali infula" (24). Dichas palabras se encuentran escritas
en el libro abierto del San Agustín del retablo. En los pasajes de la vida de Santo Tomás de este
retablo se destaca, sobre todo, su santidad, en tanto que su sabiduría
queda en segundo plano, mientras que en los triunfos italianos se exalta
especialmente esta última y, además, el carácter
trascendente de la misma. De ahí que predomine en ellos el simbolismo
de lo sobrenatural, las alegorías y la grandeza del propio santo
que se manifiesta con atributos, sus obras, su influencia en la Iglesia
militante y su victoria frente a todo tipo de heterodoxias. Todo ello ofrece notables diferencias con respecto a
la obra de Berruguete. A pesar de que de las cuatro escenas de la vida
del santo, tres tienen carácter milagroso, se han plasmado de
manera sencilla, en espacios reducidos y de la vida cotidiana del santo
(celda, capilla, scriptorium), el santo lleva como único atributo
el nimbo radiado, los personajes que le acompañan son pocos y,
casi siempre, compañeros de la Orcen. Ejemplo de lo que venimos
diciendo es la escena de la aparición de San Pedro y San Pablo
al santo. Aun cuando manifieste el carácter revelado de su doctrina
hay una enorme distancia con los triunfos. No sólo porque en
éstos se represente de forma más simbólica, sino
también porque al tiempo se enfatiza en la importancia de su
doctrina, luz y verdad. En el pasaje del retablo de Avila el santo,
gracias a San Pedro y San Pablo, sale de sus dudas, pero no se refleja
como en aquéllos el papel de su obra. En el retablo de Berruguete la exaltación de la doctrina tomista se lleva a cabo, sobre todo, con los ángeles pintados en las entrecalles, quienes sostienen libros que simbolizan su obra. Pese a ello, las cuatro escenas comentadas dominan en el retablo y contribuyen, como hemos señalado, a dar una visión más espontánea y menos simbólica del santo que sus contemporáneos triunfos italianos.
II. SANTO TOMAS DE AQUINO, DOCTOR El quinto Doctor de la Iglesia Los Triunfos de Santo Tomás plasman de forma
alegórica un mensaje siempre válido para la Iglesia, pero
que volvió a primer plano tras la aparición de! las nuevas
heterodoxias: luteranismo y calvinismo. Ello contribuirá de forma
decisiva a procla? El número de atributos que lleva el santo aumenta
ahora respecto a la etapa pretridentina. Y esto puede corroborarse con
los grabados, pese al carácter divulgativo que tienen frente
a la obra pictórica destinada a un cliente más versado,
generalmente una institución eclesiástica y, predominantemente,
la Orden dominica. En el registro inferior, como en los triunfos, miembros
de la Iglesia militante, encabezados por el emperador Carlos, que se
representa como un devoto del santo, al igual que fray Diego de Deza,
arzobispo de Sevilla, dominico y fundador del Colegio de Santo Tomás
de dicha ciudad, junto al que aparecen otros miembros de la Orden dominica,
en tanto que junto al emperador vemos doctores, ya que la finalidad.
del Colegio era la de formar doctores (26). Todos ellos, en actitud
de devoción y admiración hacia el santo. En ocasiones, el quinto Doctor sostiene en su mano la
maqueta de la iglesia, atributo de su condición de doctor. Así
le vemos en el grabado que ilustra los Villancicos que se cantaron en
el Real Convento de Santa Catalina mártir, impresos por R. Figueró
en 1692. Y al hacer referencia a este atributo en el Sermón del
Collegi del Bisbe de nuevo se le considera el más eximio de los
doctores (27). Es también el Doctor Angélico y cuando
se le quiere representar como tal en iconografía aparece con
alas: grabados de Orozco (Marcus Orozco sculpsit, Matriti, 1666), Abadal
(Abadal, F. Se Thoma. Ora pro nobis, 168...), Poilly (N. Poilly), Burguny
(F. Alb. Burg.) y en los Gozos impresos por Jolis. ¿Por qué
esta comparación con los ángeles?. Por tener sus cualidades:
inteligencia, sabiduría y pureza (28). Se le califica también de Doctor Eucarístico:
"... por lo mucho y bien que escrivió sobre el obscurissimo
misterio del Augusto Sacramento del Altar..." (29) aunque con menor
frecuencia que de Doctor Angélico. El grabado del dominico fray
Albert Burgun,y, que acabamos de citar, lo presenta también como
tal. Con su mano izquierda sostiene el cáliz en el que es muy
visible la Eucaristía con la cruz inscrita y de la que emanan
rayos. Si, como vemos, el quinto Doctor se sitúa por
encima de los otros cuatro Doctores de la Iglesia Latina, se le compara
también con Salomón, comparación que, además,
le es favorable. La frase que pronunciara Inocencio VI "Ecce plusquam
Salomon hit" con la que iniciaba el sermón panegírico
dedicado al santo, va a encontrar amplio eco en el período contrarreformista. Cuando aparece en grabados, Ricarte (M. Ricarte Ft),
Poilly, se coloca sobre el nimbo del santo. En el caso del de Poilly
son dos ángeles los que desde el cielo sostienen la filacteria
en la que aparece la frase (30). Y en los Gozos de Santo Tomás de Aquino, cantados al órgano en el convento de Santa Catalina mártir: "Mes que Salomó grandesas En los sermones se establecen también comparaciones
con otras figuras destacadas del Antiguo Testamento, singularmente Moisés,
a quien si bien no encontramos en la iconografía postridentina
si lo teníamos en los triunfos (32). Carlos de la Concepción,
prior del convento de Santa Mónica de Barcelona, en un sermón,
que venimos citando, pronunciado en Santa Catalina mártir, dirá:
"... mi Angélico Thomas, místico sagrado Moyses,
Doctor tan insigne, que aunque quinto, haze número con los quatro
principales de la Iglesia, Maestro tan célebre, que haziendo
de su pluma vara, dividió las aguas de la Sabiduría en
Partes..." (33) y, poco después, establece la doble comparación
Moisés-Monte Sinaí, Santo Tomás-Convento de Santa
Catalina mártir, favorables a estos últimos (34). Pero sus virtudes están también a la altura
de su sabiduría y se destacan especialmente su devoción
a María y su castidad. Y si bien su sabiduría debe despertar
admiración por parte de los fieles, sus virtudes le permiten
servir de modelo a todo cristiano. A un episodio de su primera infancia, que tiene su origen
en la Leyenda Aurea -se tragó un papel en el que estaba escrito
el Ave María- se sigue concediéndole un carácter
extraordinario y, casi diríamos, profético (35). María
le distinguía desde la infancia, lo que contribuye a explicar
la precocidad intelectual de Tomás. El santo, años después,
ensalzará y protegerá a María con sus escritos
(36). En la Apoteosis de Santo Tomás de Zurbarán,
María situada junto a Cristo en el registro celestial no tiene
un papel activo, pero sí lo tiene en la pintura de Murillo: La
Virgen con fray Lauterio, San Francisco y Santo Tomás. En
la visión sobrenatural que invade la celda de fray Lauterio,
María, suspendida sobre nubes y rodeada de ángeles, se
dispone a coronar a San Francisco y Santo Tomás. Cuando la Virgen aparece en los grabados, como en las
dos pinturas anteriores, se encuentra inmersa en el mundo sobrenatural
que acompaña al santo y que en la iconografía postridentina
cobra mayor importancia respecto a los triunfos. En el grabado de Torrent (M. Torrent Me Fecit), María
forma parte de la amplia visión celestial que rodea al santo.
Suspendida sobre una masa de nubes con cabezas de ángeles establece
relación con Tomás por medio de la filacteria que éste
sostiene y en la que aparece escrito: "Ave María gratia
plena Dominus tecum", palabras con las que el santo ensalza a la
Virgen y a las que Esta contesta con un "Bene dixisti". En este grabado de Costa de escenografía un tanto
teatral, la castidad del santo aparece plasmada de manera muy simbólica
y original. Lo habitual será representarla como la vimos en el
retablo de Berruguete: Santo Tomás ha rechazado ya la tentación
y está siendo premiado con el cíngulo que le colocan dos
ángeles. Tal y como se narraba en las hagiografías tardomedievales
y se sigue manteniendo en las postridentinas (38). Así está,
por ejemplo, en el grabado de los Gozos del Cíngulo Angélico,
impresos por Piferrer en 1632. Encontramos la mujer ya rechazada, el
tizón en el suelo, los ángeles junto al santo. De la visión
celestial que ha irrumpido en la habitación destaca el Sol divino
cuyos rayos se dirigen a Tomás en señal de bendición.
También unas estrofas del texto se refieren de forma bastante
completa a la valentía del santo y al milagro. En la Tentación de Santo Tomás de Aquino
de Velázquez (39) la mujer ya está en un segundo plano
huyendo. El santo desvanecido, más espiritual que físicamente,
es sostenido por un ángel en tanto que el otro se dispone a ponerle
el cíngulo de castidad. El santo es paradigma de pureza de lo que se hacen amplio eco grabados, gozos y sermones. Y, de entre éstos últimos, especialmente, los pronunciados para las Academias (le su cíngulo angélico. Y, como en el grabado de Burguny, con una visible media luna a los pies del santo, símbolo de la Inmaculada, es frecuente establecer en dichos sermones la relación María/Tomás por el tesón del santo en preservar su virginidad (40). Con ello, este episodio de su vida, que ya la leyenda medieval convirtió en milagro, se ha adaptado ahora, además, a la mentalidad postconciliar y ha mantenido su vigencia.
La doctrina de Tomás, luz de la Iglesia La iconografía y los sermones ponen gran énfasis
en la doctrina de Tomás, profundo abismo de sabiduría,
tanto que, como se dice en los sermones, no podemos ver su fondo. La
iconografía plasma doctrina y sabiduría por medio del
libro que sostiene (Apoteosis... de Zurbarán) o los libros que
tiene junto a él (grabado de Torrent) y, alguna vez, colocados
ordenadamente en una librería (grabado de Burguny). A veces se puede reconocer de qué obra se trata
-como en los triunfos- y, como en éstos, los más frecuentes
son la Summa contra gentiles y la Summa Theologica. Su doctrina es, al mismo tiempo, tan clara y ortodoxa
que es la luz de la Iglesia y el baluarte, muro o muralla ante los que
se estrellan las herejías. Esta luz se representa en iconografía de varias
formas que, en ocasiones, se simultanean. Por medio del sol (eucarístico,
o más frecuentemente radiado sobre su pecho), de su pluma y de
la luz que a modo de gran nimbo rodea la cabeza del santo. El Sol, que hemos encontrado ya en los triunfos,
simboliza que, como éste, ilumina toda la Tierra. El Sol tuvo carácter divino desde fechas muy
tempranas. Y también desde muy pronto se consideró hijo
del dios del cielo y como tal hereda uno de los atributos más
importantes de su padre: lo ve todo y, en consecuencia, lo sabe todo
(41). También la Verdad, como vemos en la Iconografía
de Ripa, tiene como uno de sus atributos el Sol: "Ha de ir sujetando
un Sol con una mano, simbolizándose con ello que la verdad es
amiga de la luz, y aún por sí misma es una luz clarísima,
que nos lo muestra todo tal cual es "(42). Estos atributos del Sol, atributo del santo lo son de
éste, tal y como los predicadores lo dicen con tanta frecuencia.
La luz universal que irradia del astro es el símbolo de su Doctrina
que se identifica con la Sabiduría y la Verdad. Ocasionalmente, vemos al santo con el sol eucarístico
en la mano (grabados de Orozco y F. Abadal), pero, en general, el sol
radiado suele sostenerse sobre su pecho por medio de una cadena. La
iconografía postridentina se inspira en la visión de fray
Alberto de Bressa, que encontramos en la versión Caxton de la
Leyenda Aurea y que recoge también Ribadeneyra: "...hábito
de Santo Domingo, sembrado todo de perlas y al cuello una riquísima
cadena de oro, de la qual colgava una piedra de inestimable valor y
tan resplandeciente que dava claridad a toda la Iglesia" (43).
Y la convierte en el símbolo de su Glosa continua super quattuor
Evangelia, más conocida con el nombre de Catena aurea,
en la que recoge y coordina las exposiciones de los Padres sobre los
Evangelios, como dirá el Padre Carlos de la Concepción:
La cadena de oro ha sido enviada desde el Cielo y con ella "encadena
y enlaza las Divinas Doctrinas de los Santos Padres" (44). Tanto en los Gozos, de carácter popular, coma en los sermones, éstos con variantes según el auditorio a que van destinados, las interpretaciones del Sol son las que hemos indicado: " En vos té la Theologia En un sermón cuaresmal, dirigido a un público
amplio, se aclara el significado de este atributo: " ...le veys
colocado sobre los altares llevando sobre su pecho el Sol, significando
con este símbolo, que así como del Sol recibe todo el
mundo la luz; así también es universal la luz de su doctrina"
(46). Cuando el predicador se dirige a un público universitario:
" Es mi Angel Thomas el Sol que ilustra con sus quatro Partes las
quatro del mundo; y que en las Escuelas no ay más luz que la
que despide Thomas como Sol de las Universidades" (47). Y se insiste repetidamente en el carácter ecuménico
de la doctrina del santo, Sol de la Iglesia (48) que ahuyenta tinieblas,
errores y herejías (49). En iconografía esta luz de la sabiduría, en alguna ocasión, se refuerza aún más con un farol, como en el grabado de Poilly. El santo, además de llevar el sol radiado sobre el pecho, sostiene un farol en su mano izquierda que como se dice en los Gozos: "Pues vuestro farol divino La pluma, el instrumento que le permite escribir
su obra, se convierte también en atributo de su sabiduría
y, por extensión, de su condición de Doctor (51). Varios sermones nos indican que fue el pontífice
Sixto V quien mandó que en la Biblioteca Vaticana se le pintase
con la pluma en la derecha, pluma. cercada de rayos (52), resplandores
(53) o coronada de " luzes" (54). La pluma no la hemos encontrado en las primeras representaciones
iconográficas en las que, como hemos indicado ya, la luz solía
irradiar de su obra (Traini, Gozzoli). Es probable que fuera Sixto V
el primero que la hizo plasmar o, por lo menos, rodeada de luz. Pero
después es bastante habitual encontrarla y, aunque, a veces irradia
luz (grabados de Orozco, Costa y Picó, imprenta Jolis), no siempre
(grabados de los Abadal, Ricarte, Poilly y Burguny). En los que irradia luz se quiere expresar, efectivamente,
que la luz de Tomás ilumina a la Iglesia, puesto que el chorro
de luz se dirige y llega hasta la Iglesia, simbolizada por el edificio
de una iglesia en los grabados de Orozco y Jolis y por la maqueta de
iglesia en el de Costa. Su pluma, luz de sabiduría y verdad, se convierte
en antorcha (55) de cuantos estudian, conocen y aceptan su doctrina.
Con ella ha superado a los demás Doctores (56). Por lo mismo
es también baluarte de la herejía y, por ello, en algunas
ocasiones se la compara con la espada (57). La pluma se ha convertido, como vemos, en atributo de su sabiduría, de la luz que irradian sus obras, de sus propias obras y en espada frente a la herejía. Es pules símbolo de una luz que puede aclarar a los fieles o puede abrasar a los heterodoxos corno manifiestan unos Gozos del santo de manera contundente: "Creció rayo vuestra pluma La luz de su doctrina puede rodear al santo a modo
de gran nimbo como en los grabados de Orozco, los Abadal, Poilly,
Ricarte o el que ilustra la portada de los Villancicos que se cantaron
en el Real Convento de Santa Catalina mártir (Barcelona, 1692).
En este último, además de iluminar a la Iglesia, el santo
la preside sentado en una cátedra con todos sus atributos de
doctor -maqueta en una mano, custodia en la otra, o sea, Doctor eucarístico-
más el libro y la pluma que le sostienen ángeles. Flanqueando
al santo, y en escalones sucesivos, desde las más altas jerarquías
de la Iglesia -Pontífice, cardenal, obispos- temporales -un monarca-
hasta los frailes predicadores en los restantes escalones. Tomás es la luz del mundo. Así lo plasman
estos grabados, lo manifiestan los predicadores (59), la hagiografía,
dándole ésta última el carácter de milagro,
como acostumbra (60), y los Gozos: Y es luz desde que nace (62). Y como se dice en sermones
cuaresmales, Tomás es luz "para corregir pecados de ignorancia"
(63). Y cuando el sermón se dirige a estudiantes la brillante
luz de Tomás es "... para explicar las Doctrinas de los
Santos Padres Antiguos" (64), puesto que es una luz muy superior
a la de los demás Doctores (65) y se llega a afirmar que está
dotada de tal sabiduría y clarividencia que puede "aun interpretar
al mismo Dios" (66), y, para apoyar tal afirmación el predicador
señala que ya Juan XXII, el pontífice que canonizó
a Santo Tomás, dijo que las obras de Tomás eran "obras
de Dios" (67). Estas últimas afirmaciones nos llevan a la condición de revelada que se otorga a su doctrina y a lo que nos referiremos más adelante.
Tomás, fuente de sabiduría También el agua en sus diversas manifestaciones
(fuente, manantial) es símbolo de su doctrina y de su sabiduría
tanto en iconografía como en sermones y gozos. En el grabado de Burguny un potente manantial, a los
pies del santo, cae a grandes chorros y llena un gran estanque. En el grabado de Ricarte, Santo Tomás está
sobre nubes situadas en la taza de la fuente de la que manan dos caños
de agua. Dos santos dominicos están junto a ella y uno con una
concha se dispone a coger agua. La leyenda que ilustra la fuente; "Est
nulli Thomas mundi pietate fecundus. Nam cunctos lustrat bibendo suo"
corrobora lo que decíamos: es el agua de la sabiduría
y virtud y beber en su fuente nos alumbra. En el grabado de Poilly, Santo Tomás, de pie
sobre la fuente, está aplastando los herejes. A los varios caños
que tiene van a coger agua no sólo dominicos -a los que coloca
en primer lugar- sino también miembros de las más destacadas
órdenes religiosas (jesuitas, carmelitas, franciscanos). Todos
beben de la sabiduría y ortodoacia tomista. Tal exaltación
de que hacen gala los dominicos indignó, en algunas ocasiones,
a otras órdenes religiosas. Este grabado, como comentaremos más
adelante, a los franciscanos. Y en sermones, como es uno de Carlos de la Concepción al compararlo con Moisés: "...Maestro tan célebre que haziendo de su pluma vara, dividió las aguas de la Sabiduría en partes..." para continuar relacionando su sabiduría con el Crucificado "...y de la imagen de un Santo Cristo, supo sacar de la sabiduría todas las aguas" (68). Así como la mejor agua sale de las profundidades, de los pozos, también el agua de su sabiduría se encuentra en lo más hondo (69) y es tan necesaria e importante su sabiduría a los cristianos como el agua de Jacob a las ovejas: "no menos vostra ciencia Además, como en tantas ocasiones, su sabiduría
se coloca por encima de la de los restantes doctores. Pero los sermones son los que permiten metáforas más complejas. Francisco de Mallorca le compara a una fuente del Paraíso de agua abundante y cristalina de la que nacen cuatro caudalosos ríos que recorrerán las cuatro partes del mundo. De nuevo el carácter ecuménico que se daba a su luz.
La metáfora del árbol En el grabado de Costa detrás de la figura de
Santo Tomás hay un árbol frondoso, cuyas armas más
elevadas están a la altura de la visión celestial, es
decir, alcanzan el Cielo. Aunque el ramaje queda parcialmente oculto
por la cortina, sobresale por encima de ella. Además de frondoso
y alto, el árbol tiene el ramaje muy extendido. El Padre Miquel Major, O.P., nos dirá que el
hombre es como un árbol puesto al revés: las raíces
son sus cabellos que miran al Cielo puesto que éste es su destino
final(72). Y basándose en la interpretación que hace Daniel
de los sueños de Nabucodonosor, pero ampliando la interpretación
simbólica de Laureto, hace del Arbol un jeroglífico de
la vida, virtudes y sabiduría de Santo Tomás (73). Fue
un árbol tan fuerte que supo defender sus frutos de las piedras
y de la plaga de langostas, ambas símbolos de las tentaciones,
las langostas de las femeninas a las que, efectivamente, resistió
muy decididamente Tomás, por lo que el P. Major dirá que
fue más valiente que Adán (74). Es un árbol alto
y esta altura que le lleva desde la Tierra al Cielo simboliza una sabiduría
tan profunda que alcanza el Cielo, como se manifiesta en sus libros
de la manera en que dan a conocer a Dios, ya que cuantos los leen es
como si hubieran subido al Cielo a verle cara a cara. Sus extendidas
ramas simbolizan la difusión de la doctrina tomista por las universidades
de todas las partes del mundo. La universalidad de su doctrina la vemos, pues, de nuevo enfatizada por medio del árbol, como con el sol y el agua.
El elevado vuelo de su doctrina En iconografía, aunque algunas veces Santo Tomás
pisa el suelo, bastantes veces se le representa elevado de las más
variadas maneras: a lomos del perro con la tea encendida (atributo de
Santo Domingo) en el grabado de Orozco; sobre la fuente o el manantial
de su sabiduría (grabados de Ricarte, Poilly y Burguny); sobre
nubes y en el plano celestial (Apoteosis de Zurbarán). Pero la "altura" de su doctrina se simboliza,
a veces, representando a Santo Tomás volando sobre un águila
que se eleva y vuela muy alto, como suelen hacerlo estas aves, tanto
que llega al cielo, como en el grabado de Pedro Abadal. Aunque Santo
Tomás está con un libro abierto en la mano es, sobre todo,
el águila la que simboliza su doctrina de "altos vuelos"
en estrecho contacto con la divinidad -el Sol-, doctrina ortodoxa y
sabia, que corta de raíz con la espada las heterodoxias, representadas
por los libros caídos, cerrados o boca abajo, y con ello consigue
que reine, como expresa la rama de olivo, la paz espiritual en la Iglesia. Una interpretación semejante es la que hace el jesuita Diego García, comparándola con un versículo del libro de Job (75). Y también el predicador del convento de Santa Catalina mártir, fra Miquel Major quien, además, nos sitúa a Tomás por encima de los demás santos. El vuelo de su doctrina es el más alto (76).
Doctrina revelada La doctrina de Tomás que ilumina a la Iglesia
es fruto de su inteligencia, tesón y también de la revelación.
El carácter revelado de su doctrina lo encontramos plasmado desde
los primeros triunfos y no le faltará casi en ninguna representación
iconográfica postridentina. La revelación divina se puede
expresar de diversas formas: por medio del Padre y el Espíritu
Santo, más frecuentemente el Espíritu Santo, alguna vez
Este último y la Cruz, o, por último, el Sol divino. Siempre
dirigen sus rayos hacia la cabeza del santo. En el grabado de Torrent el Padre, con el triángulo
de la Trinidad sobre su cabeza, y el Espíritu Santo dirigen sus
rayos al santo que está arrodillado y rodeado de sus obras, entre
las que destacan la Summa Tehologica y la Summa contra gentiles.
A la derecha de Tomás el Crucificado de cuya boca sale una filacteria
con la frase "Bene scripsisti de me, Thoma", en tanto que
Tomás responde "Domine, non alia praeter te", episodio
medieval de su leyenda que sigue vigente (77). Se aúnan aquí
revelación y reconocimiento. Espíritu Santo y la Cruz los encontramos en el
grabado de Poilly. El Espíritu Santo está
inspirándole junto al oído y desde una Cruz, que está
en lo alto del grabado, multitud de rayos se dirigen hacia el santo.
A la derecha del santo, de nuevo el Crucificado, flotando sobre nubes
como en el caso anterior y también con el "Bene scripsisti
de me Thoma", con lo que de nuevo se conjugan el carácter
revelarlo y el agradecimiento divino (78). El que aparece con más frecuencia en las representaciones
iconográficas inspirándole es el Espíritu Santo.
Así es en la Apoteosis de Zurbarán. Del Espíritu
Santo, que se encuentra sobre la cabeza del santo, salen numerosos rayos
de luz dorada hacia Tomás, en tanto que éste eleva sus
ojos hacia la Tercera Persona para atender a la Revelación. Como
en esta pintura -en lo alto y emitiendo numerosos rayos hacia la cabeza
del santo- lo encontramos en el grabado de la portada de los Villancicos
que se cantaron en el Real Convento de Santa Catalina mártir
y en el de fra Burguny. A un lado, pero en lo alto, en el de Ricarte
y junto al oído del santo en los de Orozco, F. Abadal y los Gozos
impresos por Jolis. La divinidad, simbolizada por el Sol, del que salen
numerosos rayos hacia la cabeza del santo, se encuentra en el grabado
de los Gozos del Cíngulo y en el de Pedro Abadal de 1676. Esta condición de doctrina revelada se transmite a los fieles bien por medio de la iconografía, bien a través de los sermones (79) o de los Gozos que son los que tiene siempre un carácter más divulgativo: "Al nacer vos en el suelo, "Vuestra Doctrina escogida, "Sois la fuente que reparte Y en el grabado de Orozco este carácter de doctrina revelada se pone en boca del propio santo, por medio de unos versículos del Eclesiástico, que son al tiempo un elogio a la sabiduría que, aplicada al santo, convierten su doctrina en perennemente válida (83).
La lucha frente a la herejía Por medio de la luz, el sol radiado, el agua, el árbol,
pintores, grabadores, así como predicadores nos trasmiten un
claro mensaje: la excelencia de la sabiduría tomista, sabiduría
que cumple un doble objetivo: enseñar a sus numerosos discípulos,
repartidos por todo el mundo, y combatir todo tipo de heterodoxias. Pinturas, grabados, goigs y sermones ponen un gran énfasis
en este último aspecto: su doctrina es martillo o escudo frente
a los herejes y su pluma acero contra los mismos. Y el predicador Carlos
de la Concepción no duda el calificarlo de "Oráculo
de la Fe" (84). A partir de la Contrarreforma, aún cuando siguen
apareciendo los herejes a los que Santo Tomás combatió,
encontramos además a las más destacadas figuras de la
Reforma, ya que tanto el Concilio de Trento, como muy especialmente
los dominicos, van a considerar su obra bastión de la ortodoxia. En el grabado de Orozco el agua es símbolo de
la ortodoxia tomista. De una fuente -la Summa contra gentiles-,
como puede leerse en su taza, salen dos chorros de agua que la desbordan
y forman una gran corriente que ahoga a los heterodoxos. Solo sus cabezas
emergen del agua y se identifican por las filacterias que salen de sus
bocas. Son: Arrio, Pelagio, Sabelio, Hugo y Calvino. Se aúnan
pues, tradición y Contrarreforma. La iconografía viene
corroborada por las leyendas de las dos filacterias de la fuente: "Fons
parvus in lucem solemque conversus est. Et redundavit in aquas plurimas"
y "Ego declinabo ad eam quasi fluvium facis et quasi torrentem
inundantem gloriam gentium". En tanto los herejes (gentium) se están ahogando,
un Santo Tomás vencedor se alza a lomos de uno de los atributos
de Santo Domingo (el perro con la tea encendida). Es, pues, figura culminante
de la Orden Dominica, Doctor Angélico y Eucarístico e,
inspirado por el Espíritu Santo, ilumina a la Iglesia con su
pluma y mantiene en su seno la ortodoxia: "Rigat totam Sanctam
Ecclesiam". Como en el caso anterior, siempre se representa a los
herejes claramente vencidos. En alguna ocasión, como en el grabado de F. Abadal,
adquieren forma repulsiva, grabado éste inspirado sin duda en
el de Orozco. Un enorme y repelente dragón, aplastado por Santo
Tomás, simboliza a Buzero puesto que de sus fauces sale una filacteria
con la frase que éste pronunció refiriéndose al
santo de Aquino: "Tulle Thomam et dissipabo Ecclesiam". A Buzero se le representa también con forma humana
(grabado de Poilly), pero siempre sale dicha frase de su boca, frase
a la que también hacen alusión los predicadores cuando
se refieren a él y con la que se quiere demostrar el firme baluarte
de la ortodoxia que era la doctrina tomista. Buzero es el hereje más
denostado por los dominicos debido, sin duda, a que antes de convertirse
al luteranismo perteneció a la Orden (85). Pero tampoco los predicadores
olvidan a los herejes más representativos desde los maniqueos
a Calvino (86), o a los herejes en términos generales. Santo
Tomás puede con todos (87) por lo que hacen muchas veces referencia
al papel militante y guerrero, de escudo de la Iglesia con que le designó
Paulo V (88). Y también los Gozos se hacen eco de ello (89). El grabado de Costa pone de manifiesto el papel de muro
o valladar de su doctrina frente a la herejía. Detrás
del santo un sólido muro, que podemos entrever al recogerse la
cortina, simboliza la solidez de su doctrina que ilumina a la Iglesia
y fulmina a los heterodoxos. En este grabado la flecha que dispara el
ángel simboliza -junto a otros atributos ya comentados- la verdad
tomista que ha derribado a los herejes junto con sus libros erróneos.
Los cabellos de uno de ellos se están convirtiendo en serpientes
que se arrastran hacia sus libros. Similar simbolismo encontramos en el grabado de fray
Burguny. Una sólida columna, como la doctrina del santo (90),
es sostenida por un angelito. Y, en el suelo, en línea con la
columna, unos libros entre los que se arrastran serpientes, heterodoxia
y herejes respectivamente (91). En el grabado de Pauner (Garzot invenit Pauner sct.)
Santo Tomás personifica a Sansón. Es, iconográficamente,
bastante excepcional pero simbólicamente muy explícito
y contundente. A aclararnos todavía más su significado
contribuyen. la leyenda de la tarjeta "Super omnia autem vincit
veritas" (Esdrae, 3, c. 3, v. 12) y el inicio del texto "
Invictissimo Ecclesiae Samsoni D. Thomae Aquinatis qui indornitas philosophorum,
haereticorumve feras fortiori sententiarum veritate prostavit, devicit,
extirpavit..." (92). Al llegar a los olivares de Timna, le sale a Sansón
un león rugiendo. Se apodera de Sansón el espíritu
de Yavé y con sus propias manos destroza al león como
a un cabrito (93). Así, Santo Tomás, poseído del espíritu
de Dios, ya desde los triunfos se hace hincapié en la revelación
divina al santo, puede con su doctrina -la Verdad- vencer como Sansón
al león, símbolo de los herejes. Es el "Invictissimo
Ecclesiae Samsoni". Su Verdad tiene, pues, la misma fuerza que
Sansón, por lo que, además de humillar y vencer a los
heterodoxos, extirpa de raíz las herejías. El texto que le acompaña es una glosa de fr.
Thomas Rosselló et Pla, O.P., de los Comentarios de Santo Tomás
a Aristóteles (In libros de Caelo et Mundo; de Anima, Ethica,
Metaphysica, etc.). Todo ello, grabado y glosa, sirve para conmemorar la
festividad de Santo Tomás de Aquino en el convento de Santa Catalina
mártir del año 1785. Estamos ya muy a fines del s. XVIII
y el espíritu contrarreformista se mantiene. Aunque las comparaciones del santo con héroes
o dioses de la Antigüedad clásica no son muy frecuentes
entre los predicadores, quienes prefieren compararlo con figuras de
la Biblia, Carlos de la Concepción le compara a Hércules
que equivale a hacerlo con Sansón (94). El papel de Santo Tomás como defensor de la ortodoxia
alcanzó a partir de la Contrarreforma y hasta entrado el s. XVIII
cotas muy altas. Lo hemos estado viendo en grabados, gozos y sermones.
Pero se manifestó en todas las artes plásticas. Por ello,
a pesar de que en este estudio nos hemos valido para la iconografía
de pinturas y grabados, no queremos dejar de mencionar alguna manifestación
escultórica del santo triunfante frente a la herejía. En escultura monumental un Santo Tomás del convento
de Santo Domingo de Vic. El santo está pisoteando a los herejes
vencidos (95). Cabe destacar también el Santo Tomás del ático del retablo mayor de la iglesia parroquial de Cadaqués, como el anterior obra del s. XVIII. Representado iconográficamente como Doctor Angélico y Doctor Eucarístico va provisto de un garrote que levanta con la mano derecha, con el que, simbólicamente, ha vencido a los herejes, caídos a sus pies, junto con sus libros heterodoxos (96).
La supremacía de la doctrina tomista La Orden de Predicadores dio, desde el primer momento,
un valor excepcional a la doctrina de Santo Tomás y tomó
las medidas oportunas para que todos sus religiosos la respetasen y
acatasen. Y ya hemos visto como lo han reflejado, durante silos, por
medio de la palabra y de la imagen. Los franciscanos se pusieron, desde el primer momento,
en el bloque de la oposición a la doctrina tomista. Guillermo
de la Mare publicó un Correctorium fratris Thomae (1278-79)
en el que impugna algunos artículos de sus Sentencias, Cuodlibetos,
Summa Theologica y otras obras. El Correctorium fue poco
después (1284) aprobado y recomendado por el capítulo
general de su Orden celebrado en Strasburgo, al tiempo que se prohibía
a sus religiosos poseer y leer la Summa Theologica, a excepción
de un pequeño grupo de lectores más capacitados y a condición
de acompañarla siempre del citado Correctorium (97). Esta pugna doctrinal se mantiene a lo largo de siglos
y acaba reflejándose en la iconografía. Se repite especialmente
la visión de fray Eleutherio o Lauterio. La obra más conocida sobre este episodio es el
lienzo de Murillo: La Virgen con fray Lauterio, San Francisco y Santo
Tomás (de hacia 1638-40) pintado fiara el convento de dominicos
de Regina Angelorum de Sevilla. Fray Lauterio, franciscano, estudiando Teología
se encontró con problemas de interpretación y pidió
a San Francisco que le revelase la solución de sus dudas. Se
le aparecen la Virgen, Santo Tomás y San Francisco. Este último,
dirigiéndose a fray Lauterio le dice "Crede huic quia eius
doctrina non deficiet in aeternum" señalándole al
mismo tiempo a Santo Tomás. Fray Lauterio coge la Summa Theologica,
la consulta y encuentra la solución a sus dificultades. Desde
entonces fue un gran devoto de Santo Tomás e hizo público
el milagro. Este tema debió de ser del agrado de los dominicos
puesto que también estuvo pintado en la capilla que la Academia
de Santo Tomás tenía para el santo en la iglesia del convento
de Santa Catalina mártir. Y hubo, por lo menos, dos pinturas
sucesivas ya que nos dice el propio cronista de Santa Catalina en 1698:
" ... un quadro... en. lo qual está pintada la historia
y visió tingué lo P. fr. Eleutherio franciscano de son
S. patriarca Francesch, lo qual mostrantli a sant Thomas li deia: 'Crede
huic quia eius doctrina non deficiet in aeternum'. La qual historia
ja estava pintada en lo altar mes vell... De haver posat aquest quadro
se donaren per agraviats los Pares de S. Francesch" (98). Y en los sermones hay también referencia al episodio,
como en el que el P. Francisco de Mallorca, por cierto capuchino, pronunció
en el Real Convento de Santo Domingo de Mallorca (100). De la fuente de la doctrina tomista beben las principales
órdenes religiosas. Esto es lo que se nos dice en el grabado
de Poilly que se encontraba en el convento de Santa Catalina mártir,
y, que como señala el cronista del convento: "Aquest any
se posa en las Conclusions una lamina de Sant Thomas" (101) y nos
hace una descripción pormenorizada de la citada lámina,
por lo que no hay duda de que se trata de dicho grabado: "...Sant
Thomas sobre un sortidor, en sos peus, heretges, mes avall canons de
aygua que se arreplegava en una concha, de ahont eixia. Alrededor havia
religiosos de diferents religions entre altres franciscanos, jesuitas
y carmelitas que quiscun at, una escudella en la ma anava a pendrer
aygua. Al costat del sant estava una imatge de Christo crucificat ab
lo Bene scripsisti, al altre Sant Agustí ab lo elogi: Thomas
mihi par est in gloria" (102). Además de exaltar la doctrina tomista, fuente
de sabiduría y ortodoxia, los dominicos en este grabado del s.
XVIII -abril de 1736- se mantienen dentro de la tradición medieval
al incluir el tan repetido milagro del Crucificado y la leyenda de la
visión de fray Alberto (San Agustín y las palabras que
pronuncia), ésta bastante menos divulgada. El cronista hace mención también de las
consecuencias que la lámina acarrea: "Ocasionà tal
sentiment dita lamina als religiosos de Sant Francesch que lo lector
que vingué sols volgué arguir contra la lamina ab tals
crits, descompostas y amotinadas veus que fou un escandol que motiva
al convent. Per lo demés que passà, com llargament se
troba en lo secret de la Llibreria al tom. 17 de F. pág. 396
a romprer la germandat que antes havia entre los dos convents, ja de
anar a arguir a Conclusions com de convidarlos ni tampoch per las festas
dels Patriarcas" (103). Esto era, evidentemente, una constante. Bien sea por
medio de la imagen bien por la palabra, los dominicos defendían
siempre la supremacía de la doctrina tomista por lo cual era
admirada, no sólo por ellos, sino por todas las órdenes
religiosas (104), lo que, como acabamos de ver con el grabado, no siempre
despertaba sentimientos de concordia. Como conclusiones poco queda por añadir a cuanto
la iconografía muestra, la hagiografía
relata y el sermón proclama. Ya desde Dante Tomás es la
luz, será poco después santo, más adelante el más
brillante Doctor de la Iglesia. Hemos dividido este estudio en dos partes, que son dos períodos claramente diferenciados: - el 1°) s. XIV-XV tiene en los "triunfos"
la expresión más grandiosa e intelectual de la sabiduría
y verdad del santo del momento en que fueron realizados. Queda un siglo -el XVI- en el que no hay grabados, ni
ninguna pintura sobresaliente del santo y, por tanto, de las postrimerías
del s. XV pasamos a fines del XVI, cuando ya Doctor, y por las demás
razones aducidas, el santo vuelve a primer plano. - Entramos en el 2° período) el postconciliar,
s. XVII-XVIII. Reiteramos que el santo alcanza ahora mayores cotas.
Se recoge todo el simbolismo anterior, se enfatiza y amplía y;
además, se populariza con diversos medios: grabados, gozos y,
sobre todo, sermones. En estos últimos metáforas, milagros,
virtudes, sabiduría. relativos a Tomás se pronuncian con
una elocuencia y una persuasión que tiene como objetivo "calar
en lo más hondo" del auditorio. Orozco al comparar el sermón
con la representación teatral nos dice: " La concepción
del sermón como espectáculo) se sentía y vivía
por todas las clases sociales, de la misma manera que se emocionaban
y gozaban con la función teatral" (105). Esta 2ª etapa se caracteriza, pues, por un mayo
poder emocional propio del Barroco. Para completar esta mayor exaltación del santo
desde la Contrarreforma, se crean las Academias de Santo Tomás,
propiciadas por los dominicos, en cuyos conventos tenían su sede.
Completaban la formación universitaria en filosofía-teología,
especialmente tomismo y honraban al santo en particular durante su festividad.
Entonces los más prestigiosos oradores sagrados pronunciaban
elocuentes sermones a este público intelectual. Sirvan de ejemplo,
los tantas veces citados de Carlos de la Concepción en Santa
Catalina mártir. Este convento fundó su Academia de Santo
Tomás en 1588. Y en la iglesia del mismo se dedicó una
capilla al santo que se convirtió en un fastuoso conjunto barroco
desde fines del s. XVII (106). Terminamos pues en Santa Catalina mártir, donde a lo largo de los siglos XVII y XVIII, con la capilla del santo como telón de fondo, brillantes sermones sobre Santo Tomás de Aquino emocionaban, convencían o distraían al numeroso auditorio que siempre tuvo. NOTAS (1)" El uno fue seráfico en su ardor; (2) "Quod " qui erudiunt plurimos quasi stellae, etc." (Dan., 12) Unde apparet quod doctores comparantur stellis. Sunt stellae lucentes quaedam in caelo, et illarum claritas semper manet. Sunt aliae apparentes, quae non sunt nisi quaedam impressiones factae in aere; et istarum claritas non durat, quia statim cadunt. Et ad litteram sic est de doctrina multorum doctorum subtilium. In ortu suo videntur valde lucentes, sed post modicum tempus, cadunt ex toto. Unde de istis dicitur, Apoc. 6: "Stellae cecidrunt de caelo"; et Ezech. 32: "Nigrescere faciam stellam eius". Sed doctrina huius Sancti, et a principio et semper, continue magis lucet. Unde stella candida et matutina in medio nebulae, et quasi luna plena in diebus suis lucet et quasi sol refulgens sic ille refulsit in templo Dei". (Sermo factus per Dominum Clementem in die Sancti Thomae de Aquino; Ms. 240 Bibliotheque de Sainte Geneviéve. París) Cit.: MANDONNET, P., O.P.: "Premiers travaux de polémique thomiste". Revue des sciences philosophiques et théologiques. 1913, págs. 51-52. (3) SAN JOSEPH, Ildefonso de: La luz más clara en medio de !as dudas, sermón panegyrico que en el grande templo... de religiosissimos padres de Santo Domingo de la ciudad de Manresa... al Angelito Doctor Santo Thomás de Aquino... del presente año de 1764... Manresa. Imp. Domingo Coma. 1754. Pág. 19. (4) "Veítatem meditabitur igitur meum et labia mea detestabuntur
impium" (Proverbio, 1,8,7). (5) FERRETTI, Lodovico, O.P.: "I 'trionfi' di S. Tommaso". Scritti vari nel VI Centenario della Canonizzazione di S. Tommaso d'Aquino. Numero speciale della Scuola Cattolica, luglio-settembre, 1924. Pág. 177. (6) "Invoqué al Señor y vino sobre mí el espíritu de la sabiduría y la preferí a los reinos y a los cetros" (Sab., 1. VII. v. 8). (7) FERRETTI, Lodovico, O.P.: o.c., pág. 176. (8) Un dominico de elevada estatura, en el extremo derecho, el P. Valentino
Evangelisti da Camerino... se cree que fue el inspirador de Lippi. (9) "Perderé la sabiduría de los sabios..." (Ep. 1, 1, v. 19) (10) FERRETTI, Lodovico, O.P.: o.c., pág. 178. (11) " La sabiduría vence la maldad" (Sab., VII, v. 30) (12)"En el convento de Santo Tomás se comenzaron las obras
en 1482 y se acabaron doce años después... La comunidad
de dominicos inauguró la casa en 1493... En este monasterio (sic)
tuvieron su residencia veraniega los Reyes Católicos. Y en él
actuó el Tribunal de la Inquisición desde 1490 a 1496.
Por esos años pintaría Berruguete sus tres retablos..." (13) Ibidem, pág. 108. (14) POST, Chandler Rathfon: A history of Spanish painting.
Cambridge. Harvard University Press. 1958. (15) LAINEZ ALCALA, Rafael: o.c., pág. 108. (16) "... fueron allí dos ángeles... le cinieron
cerca las rrenes una cinta e le apretaron tan fuertemente que sentió
grant dolor. E dixieron: De parte de Dios te cenimos cinta de castidat
segun tú demandastes, que de aquí adelante en ninguna
manera non será suelta". (17) LAINEZ ALCALA, Rafael: o.c., pág. 114. (18) Ibidem. (19) ANGULO IÑIGUEZ, Diego: Pintura del Renacimiento. Vol. XII de ARS HISPANIAE. Plus Ultra. Madrid, 1954; pág. 92. (20) MARTIN GONZALEZ, J.J.: Historia de la pintura. Gredos. Madrid. 1964; pág. 137. (21) Este milagro se mantiene en la hagiografía postridentina.
Ver: RIBADENEYRA, Padro de: o.c., pág. 443. (22) LAINEZ ALCALA, Rafael: o.c., pág. 114. (23) "Bien escriviste de mi, Thomas; pues que assi es ¿qué
galardón quieres rescebir por tu trabajo..?. E respondió
Sancto Thomas: -Sennor, non quiero otro galardón si non a ti
mesmo". LAINEZ ALCALA, Rafael: o.c., pág. 116 (nota 106:
GETINO, (P. Luis): o.c., cap. XIX, pág. 81). (24) La visión de fray Alberto, que tampoco encontramos en la
versión original de la Leyenda Dorada, la describe con todo detalle
la versión CAXTON en inglés de la época. (25) "Es Thomas el Quinto Doctor de la Iglesia, y assí
como es la Quinta essencia de todos los Doctores, sólo a Thomas
se busca y sólo a Thomas se consulta para la solidez de la Fe".
CONCEPCION, Carlos de la: Oración panegírica y evangélica
en aplauso de! Angel entre los doctores y doctor entre !os ángeles
Santo Thomas de Auino... en el Real Convento de Santa Catalina martyr...
Imp. Suriá. Barcelona, 1689; pág. 31. (26) ZURBARAN, Francisco de: Apoteosis de Santo Tomás de
Aquino. 1631. Para la iglesia del Colegie de Santo Tomás
de Sevilla, hoy en el Museo de Bellas Artes de dicha ciudad. (27) "...y en la mano izquierda la iglesia. Direys que los demás
Doctores sagrados píntanse también de la. misma manera,
porque en la defensa de la Iglesia aplicaron todos la mano... pero con
esta diferencia: que los demás Doctores aplicaron sus manos propias,
Thomas aplicó la suya y la de los demás". Sermó
de S. Thomas de Aquino en lo Collegi del Bisbe, día de octubre
de 1749. Sermones varios. Sin foliar. (28) " Vosotros le veys honrado de la Santa Iglesia con el glorioso
timbre de Dr. Angelito... por la gran perspicacia, prontitud y alta
comprehension de su entendimiento discurriendo, hablando y tratando
de Dios..," (29) Los profanadores del Templo y Santo Thomas de Aquino. Sermones cuaresmales, o.c. (30) "Pues si David, sapientissimo en su Cathedra, aplaude a Salomon...
Thomas es en todo más que Salomón, como dixo Inocencio
VI: "Ecce plusquam Salomon hit..." (31) Llibre de goygs... fol. 151 (32) Contemporáneamente a éstos la versión CAXTON
de la Leyenda Aurea le compara con Moisés. Este nueve Moisés
con su ciencia, doctrina y santa vida destruye todo error: "...And
lyke as Moyses made may meruayllous sygnes tofore the chyldren of Israhel,
in lyke wyse hath thys blessyd doctour and hys scyence and blessyd doctryne
in destroyeng errours..." (33) CONCEPCION, Carlos de la: Oración panegírica... pág. 40. (34) "Que era, como lo advierte la Paráfrasis Caldea, la
Escuela de la más sana doctrina de Israel, fundada en el monte
Synaí (en donde oy venera la devoción de la insigne martyr
Santa Catalina su cuerpo) cuyo maestro era Moyses: Introduxit me Dominus
in domum Gymnasii Doctrinae Israel in montem Synai ut discerem legem
ex ore Moysis scribae magni. Luego si de tu Escuela, Academia ilustre
situada en este Sacro Synai de Santa Catalina martyr, es el maestro
Thomás, retratado en Moyses (como queda advertido) el tenerle
por Maestro, el ser de su Escuela será tu mayor grandeza y felicidad,
que como es brillante luz, hermossísima en su aspecto, ilustra
a quantos le siguen..." (35) "...diéronle para acallarle un papel donde estava
escrita el Ave María y se lo comió. Añade S. Vicente
Ferrer que aquella cédula se la embió María desde
el Cielo: Missa a Virgine María". "Desde la infancia mostrays (36) "...y será que María desde el Cielo, donde
no puede ser ofendida su persona se embió a sí misma en
letra y entró en la ciudad de Thomas, para que sus letras como
espinas la defendiessen en la tierra,. (37) Ibidem. (38) "...y vinieron dos ángeles del Cielo como para darle
el parabien de su victoria y assegurarle que Dios le avia concedido
lo que pedía y le dixeron que le embiava aquel cíngulo
de perpetua castidad y diziendo esto le pusieron un cinto..." (39) Brown afirma que coincide con los que dudan de la autoría
de Velázquez y cree que en la pintura se advierte claramente
la mano de Alonso Cano. (40) "Peleareu nit y día Goigs de Sant Thomas de Aquino, Doctor quint de la Iglesia.
Estampa B. Giralt. Barcelona. 1708. (41) CIRLOT, Juan-Eduardo: Diccionario de símbolos. Ed. Labor. Barcelona. 1988; pág. 416. (42) RIPA, Cesare: Iconología. Akal. Madrid. 1987. Vol. II, pág. 391. (43) RIBADENEYRA, Pedro de: o.c.; pág. 448. (44) CONCEPCION, Carlos de la: El Sol en los elementos... pág. 42. (45) De Sant Thomas de Aquino.Llibre de goygs... fol. 151. O.c. (46) Los profanadores del Templo y Santo Thomas de Aquino. Sermones cuaresmales, o.c. (47) CONCEPCION, Carlos de la: o.c., pág. 7. (48) " A todas partes mira tu Doctrina como el Sol y todas partes
del mundo consultan para su enseñanza tu Doctrina, porque eres
el Sol radiante de la Iglesia..." (49) In festo Sancti Thomae Aquinatis Angelici Doctoris. Sermones,
fol. 171. (50) Goigs de S. Thomas de Aquino. Llibre de goygs... fol. 28; o.c. (51) "...por esso se pinta con una pluma como Sagrado Doctor". CONCEPCION, Carlos de la: o.c., pág. 3. (52) Sermó de S. Thomas en lo Collegi del Bisbe... 1749, o.c. (53) Sermó de S. Thomas... Sermones cuaresmales. Sin foliar. Ms. 795 Biblioteca Universitaria de Barcelona. (54) Sermó de S. Thomas en las festes del Collegi del Bisbe
1761. Sermones. Sin foliar. (55) "Adórnase su derecha con una pluma porque es Antorcha:
Neque accedunt lucernam, etc. Que si ésta con sus resplandores
ilumina a quantos la gozan, Thomas con sus escritos ilustra a quantos
le siguen..." (56) "Quando esta pluma derramava luces por tinta, doze siglos
contava la Iglesia y, en ellos, que Maestros! Que Doctores tenido havia!.
Encerrados los tenía todos Thomas por su pluma". (57) "Esta pluma o espada que simboliza sus obras es la más
fuerte arena con que la Iglesia se defiende, passando a cuchillo las
heregías..." (58) Goigs de S. Thomas de Aquino. Llibre de goygs... fo. 27. O.c. (59) "Este es el Orden del Evangelio. Dize primero de Thomás
que es luz del mundo, lux mundi..." (60) "...un padre de Santo Domingo vio salir del rostro de Santo Thomás "unos como rayos muy esclarecidos que se derramavan alrededor donde él estava e ilustravan a los circunstantes" RIBADENEYRA, Pedro de: o.c., pág. 437. (61) Goigs de S. Thomas. Llibre de goygs... fol. 37; o.c. (62) "Nace Thomás y no llora; antes bien en vez de lágrimas
derrama luzes..." (63) Sermó de S. Thomas... Sermones cuaresmales. (64) CONCEPCION, Carlos de la: El Sol en los elementos..., pág. 24. (65) SAN JOSEPH, Ildefonso de: o.c., pág. 20. (66) Ibidem, pág. 24. (67) Ibidem, pág. 25. (68) CONCEPCION, Carlos de la: Oración panegírica... Barcelona. 1689; pág. 40. (69) "En el abysmo de las aguas se simboliza la sabiduría,
dize el Espíritu santo. Será pues retrato de Thomás
sabio". (70) Goigs de Sant Thomas de Aquino, Doctor quint de la Iglesia. Estampa B. Giralt. Barcelona. 1708. (71) MALLORCA, Francisco de: o.c., Introducción. (72) " ... los Arboles ordinarios tienen las raysses... abrassadas
con la tierra; y bien porque de la tierra nascen y en ella se quedan;
el hombre está al revés: sus raysses son los cabellos
y éstas miran al Cielo, porque no le plantó Dios al hombre
en la tierra para quedarse en ella, sino para transpantarle al Cielo". (73) " ...el soberano rey Nabucodonosor... dize que durmiendo
vio un Arbol fuerte de alteza tan desmedida que con la cima tocava al
cielo. De ramas tan estendidas y dilatadas que llegavan a alcansar los,
últimos términos del mundo, baxo del Arbol estavan las
bestias brutas los quadrupedos. En sus ramas. se esta van deleytando
y recreando las avecillas del Cielo, allí estavan gorgeando.
Esta es la visión (Daniel, 4, v. 7, 8, 9)y dexando el sentido
litteral voyme con Hieronimo Laureto que en la Sylva Allegoriarum, v.
Arbor dize: Arbor procera quam vidit Nabucodonosor pertingens coelum
est vir egregüs dotibus praeditus. Qué pensais que miro
yo en este Arbol que vio el rey Nabuco?. Un hombre rico de prendas insignes
dotado de celestiales dones... Luego bien podré yo dezir que
esse Arbol es un ingenioso Hyeroglifico de la vida, virtudes y sabiduría
de Thomás. En esto hirá el Sermón. (74) Ibidem, pág. 23. (75) "Aquella Aguila de que habla Dios a Job: "Numquid ad
perceptum tuum eleva.bitur Aguila et in arduis ponit nidum suum"
(Se remonta por orden tuya el águila y hace el nido en las alturas)
(Job, 39, v. 27; exprime bien la Aquila en ingenio y doctrina de Aquino,
cuyos elebados vuelos de sabiduría vencen y montan lo más
arduo". (76) "Remonta más esta Aguila su buelo y allí buela
al Ministerio de la Stma. Trinidad. Mucho an dicho deste misterio los
santos pero Thomás más... Aguila grande que al cielo llega...," (77) RIBADENEYRA, Pedro de: o.c., pág. 443. (78) "A tí... discípulo del E. Santo... cuyos escritos
aprobó tres veces Christo desde la Chatedra de la Cruz..." (79) " Thomas de los resplandores del Sol alcanzó su sabiduría
y al influxo de sus rayos sacó a la luz lo precioso de su Doctrina,
pues un Santo Christo, Sol de Justicia divino, fue el libro de sus estudios
... ". (80) Gozos del cíngulo del Angélico Doctor Santo Thomas de Aquino. Imprenta Piferrer. Barcelona.. 1632. (81) Gozos del Angélico Doctor Santo Thomás de Aquino. Imprenta Jolis. Barcelona. (82) Ibidem. (83) " Doctrinam quasi prophetiam effundam et relinquam illam quaerentibus sapientiam et non desinam in progenies illorum usque in aevum sanctum" (Quiero derramar mi doctrina como profecía y legarla a las generaciones remotas. Ved que no laboro sólo para mí, sino para todos los que buscan la sabiduría) (Eccl., 24, v. 46, 47). (84) "Ni menos que Thomás aya sido consultado, como Oráculo
de la Fe, en seys Concilios, que son, el Vienense de Clemente V, el
Lateranense de León X, el Moguntino de Alemania, el Florentino
de Eugenio IIII, el Cracoviense de Polonia, y uno por todos el Tridentino". (85) "Tulle Thomam et dissipabo Ecclesiam" dezia aquel perfido
heresiarca Buzero...". (86) "...en su Summa Theologica y demás escritos triunfa
de la barbarie del maniqueo, de la soberbia de Arrio, de la osadía
de Pelagio, de la rebeldía de Lutero, de la monstruosidad de
Calvino, de la ceguedad de Sabelio... y de la perfidia de quantos hereges
se pueden conjurar contra la Iglesia..." (87) "...todo su deseo fue reducir al verdadero conocimiento de
Dios todos los Paganos, Moros, Judíos, Herejes y Pecadores, para
cuyo affecto de continuo trabajava escriviendo, disputando, predicando
en Roma, París, Nápoles y otras partes de Italia..."
. (88) "...pues dixo Paulo V era el Angélico Doctor el más
esclarecido guerrero de la Fe Católica, que sus escritos eran
el escudo con que la Militante Iglesia gloriosamente rebatía
y quebrantava las fuerzas con que los hereges solicitavan destruirla:
"Angelicus Doctor Splendidissimus est Catholicae Fidei Adletha
cuius scriptorum Clypeo Militans Ecclesiae Hereticorum tela faelicer
eludit" (Paulo V Apud Rod. de Mor.f.7. (89) Como en unos versos del Goigs de S. Thomás de Aquino
que hemos citado al tratar del simbolismo de su pluma (ver nota 58). (90) "...Thomás de todas las piedras, que son los Doctores
sacros, con la sola interposición de su ingenio, hizo una Sabiduría,
una Doctrina, que es la Columna de la Iglesia" (91) Este simbolismo de los libros por entre los que se arrastran serpientes
pudieron tomarlo Burguny y Costa de Otto Venius (1610). Ver al respecto: (92) "Al invencible Sansón de la Iglesia Santo Tomás de Aquino, quien con la tan poderosa verdad de sus sentencias echó por tierra, venció, extirpó a las indómitas fieras de los filósofos o herejes". (93) Jueces,, 14, v. 5?6. (94) "Pues si es Thomás el Hércules Catholico, quien
mejor que Thomás puede sustentar el Cielo de la Iglesia?... porque
sin la Doctrina y Sabiduría de Thomás, no se que sería
de la Iglesia". (95) Obra de Jacinto Morató. (96) Retablo contratado en 1723 por los escultores Pau Costa y Joan
Torras. (97) "El ministro general (Bonagracia Felci) impone a los ministros
provinciales que no permitan que se multiplique la Suma de fray
Tomás, a no ser entre lectores notablemente inteligentes, y a
condición de ir con las declaraciones de fray Guillermo de la
Mare, no puestas marginalmente, sino en los mismos pliegos: y que estas
declaraciones no sean transcritas por seglares" (Fontes vitae S.
Thomae, págs. 424-425). Citado por: (98) LUMEN DOMUS o Annals del Convent de Santa Catherina, V. y Mr. II, fol. 598. (99) "...Se predicaren los sermons, tingueren las Conclusions y se feren las poesías, sonetos y oracions (latinas segons lo acostumat... A més de assó tampoc son vinguts los franciscanos a las Conclusions, continuant la resolució feren en abril de 1698 per causa del quadro de Sant Thomás y Aparició al Pare Eleutheri". Ibidem, III, fols, 8/9, 1701). (100) "Ya no extraño lo que dijo mi Serafín Francisco
cuando se apareció en compañía del Angélico
Doctor a un Hijo suyo perplexo sobre cierta dificultad Theologica: "Crede"
le dixo señalando con el dedo a Thomás: "Crede huic,
quia eius Doctrina non deficiet in aeternum". (101) LUMEN DOMUS..., III, fol. 337. (102) Ibidem. (103) Ibidem. (104) "...y venerándola la siguen casi todas las religiones:
la antigua familia de S. Agustín, los P. Carmelitas calçados
y descalços; mercenarios (sic), mínimos, los P. Jesuitas
la deven seguir por particular mandato de su Padre S. Ignacio; como
también los de la Escuela Pia por mandato de su venerable Padre
Calaçans, etc. Todos gozan la luz bella de la doctrina de Thomás
y a todos guía como a todos guía el Sol y como esse derrama
y asciende sus rayos por todo el orbe". (105) OROZCO DIAZ, E.: Sobre la teatralidad del templo y la función
religiosa en el Barroco: el predicador y el comediante. (106) PÉREZ SANTAMARIA, Aurora: El convento de Santa Catalina mártir, santuario dominico. Comunicación presentada al VII C.E.H.A. Murcia. 1988. Pendiente de publicación en las Actas del congreso. ILUSTRACIONES LÁMINA 1 - LÁMINA 2 - LÁMINA 3 - LÁMINA 4 - LÁMINA 5 - LÁMINA 6 - LÁMINA 7 - LÁMINA 8 - LÁMINA 9 - LÁMINA 10 - LÁMINAS 11 y 12 - LÁMINAS 13 y 14 - LÁMINA 15 - LÁMINA 16 - LÁMINA 17 - LÁMINA 18 - LÁMINA 19 - LÁMINA 20 - LÁMINA 21 - LÁMINA 22 - LÁMINA 23
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