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Si dejamos a un lado la aparición de elementos compositivos ideados por Rafael en obras de pintores españoles del siglo XVI, que ha sido estudiada con profundidad por la historiadora Ana Avila (1), cuando se habla de la presencia de pinturas de Sanzio en España se piensa generalmente en las que llegaron durante el reinado de Felipe IV De todos es conocida la incorporación a sus colecciones de la "Virgen del Pez", "La Perla" o "El Pasmo". Hace escasos años la profesora D.ª Manuela Mena (2) expuso los datos sabidos y añadió algunos inéditos sobre la llegada a España de originales y copias del maestro, centrándose sobre todo en los cuadros que pasaron a formar parte del patrimonio real durante el siglo XVII. Aludió, asimismo, a que entre las primeras menciones de obras de Rafael en las colecciones reales figuraban las del Padre Sigüenza, quien en su Historia de la Orden de San Jerónimo (1605) habla de varios originales y copias del artista que en su tiempo se conservaban en el Monasterio de El Escorial. Recogió Mena brevemente dichas menciones, sin identificarlas sin embargo con obras conservadas. Por mi parte, puedo asegurar que se tiene constancia de
que ya en el siglo XVI se conocían y apreciaban sus creaciones
entre nosotros. Desde al menos el reinado de Felipe II se vieron enriquecidas
tanto las colecciones reales como algunas poblaciones de España
con originales o copias de originales suyos. Si nos alejamos de la corte, existen indicios que parecen probar que ya en el siglo XVI varias poblaciones españolas contaban con algunas hermosas copias del maestro. En la catedral de Avila se halla una magnífica copia del taller de Rafael de la "Virgen de Loreto", copia que durante siglos ha adornado, dentro de un retablo de h. 1560, la capilla fundada en dicha catedral por Cristóbal de Medina en 1559 (7). Aunque no se haya encontrado documento que lo pruebe, bien pudo llegar a Avila en fecha próxima a la fundación de la mencionada capilla. Es muy posible que Don Francisco Reinoso, eclesiástico que vivió luengos años en Roma durante los papados de Pio IV (1559-1565) y Pio V (1566-1572) (8), donara a la iglesia parroquial de Autillo de Campos, su patria, la hermosa copia de la "Transfiguración" que se sigue conservando allí, máxime si tenemos en cuenta que dicha iglesia parroquial se construyó en la segunda mitad del siglo XVI y que sus patronos eran los Reinoso (9). Una composición de Rafael, "La Virgen de la Rosa", gozó sin duda de una cierta popularidad, por lo menos en Valladolid, durante el siglo XVI; de no ser así, ¿cómo se explicaría que en la Almoneda de los bienes de Benito Rabuyarte (pintor italiano afincado en Valladolid), realizada en 1589, figuraran 6 muy probables copias de la "Virgen de la Rosa"? (10). El autor de dichas copias debió ser el propio Rabuyarte, quien sin duda las realizaría porque pensaba que podría fácilmente venderlas. Además el Museo del Prado conserva una obra de Cárdenas (pintor en cuya formación jugó un papel importante la escuela pictórica vallisoletana (11)), fechada en 1588, que se basa en dicha composición de Rafael y que prueba, como indicó Pérez Sánchez (12), que se debía conocer ésta con anterioridad a dicha fecha. Es muy posible, como se expone en la parte dedicada en este estudio a la "Virgen de la Rosa", que el original de esta composición, de la que existen tantas referencias indirectas en Valladolid, se encontrara allí desde antiguo. Si nos adentramos en el siglo XVII, el interés por Rafael en España no sólo no disminuye sino que aumenta, lográndose a mediados de siglo, por diversas circunstancias favorables, una concentración tal en Madrid de obras originales suyas que difícilmente hubiera podido soñarse. En los inicios de la centuria no son las colecciones reales las que parecen haberse enriquecido especialmente con copias del maestro, sino dos personajes estrechamente relacionados con la realeza española: el duque de Lerma y el Beato Juan de Ribera, fundador del valenciano Colegio del Corpus Christi. Al pensarse en la serie de pinturas que el duque de Mantua deseaba ofrecer al valido de Felipe III mediante su embajador Rubens, no se olvidó el nombre de Rafael. Entre las obras que llegaron a Valladolid en 1603 se encontraban: unas hermosas copias realizadas por Facchetti de los mosaicos de la serie de los "Planetas", ideados por Rafael, que decoran la capilla Chigi de Santa Maria del Popolo y una copia del "San Juanito en el desierto" que a nombre de Rafael se conservaba y todavía se sigue conservando en Florencia. Afortunadamente una parte importante de estos cuadros ha llegado hasta nosotros: la serie de los "Planetas", aunque incompleta, hoy se guarda en el Museo del Prado y el "San Juanito" adorna a gran altura la sacristía de la Colegiata de Lerma. Además, como piensa la profesora Schroth (13), la copia de la "Virgen del Pez" que hoy pertenece al Museo Nacional de Escultura de Valladolid quizá fue en un principio del duque de Lerma, para quien bien pudo haberla encargado en Nápoles su tío el conde de Lemos, virrey entre 1601 y 1603. En su apurado estudio sobre las pinturas del Colegio del Corpus Christi de Valencia, el profesor Benito Domenech (14) ha puesto de manifiesto que su fundador no debió guiarse a la hora de adquirir obras pictóricas por consideraciones de carácter predominantemente artístico, sino que debió pesar más en su elección el valor devoto de las imágenes. El mundo de Rafael debía adaptarse bien a su idea de la función del arte, ya que de las copias de este artífice que hoy se conservan en el Colegio del Corpus Christi, dos de la "Virgen del Divino Amor" y una de la "Virgen del Loreto" se tiene constancia que formaron parte de su colección (15). No fueron estos dos personajes los únicos que importaron copias de Rafael durante las primeras décadas del siglo, también parece que lo hicieron los nobles españoles que ejercieron cargos políticos relacionados con Italia. Es muy posible que la copia de la "Virgen de la Rosa" que se conserva en el Monasterio de Benedictinos de Monforte de Lemos fuera ofrecida a dicha institución por su fundador el VII conde de Lemos, quien fue virrey de Nápoles entre 1610 y 1616. Asimismo, la copia de la "Virgen de Loreto" que hoy sigue enriqueciendo el convento de Agustinas Recoletas de Pamplona cabe suponer que fuera regalo de su fundador, D. Juan de Ciriza, el cual fue secretario del rey de 1605 hasta 1625 ejerciendo las secretarías de Estado de Flandes y de Italia (16). De los reyes españoles Felipe IV es sin duda el que demostró un amor más decidido por las obras de Rafael. Durante su reinado las colecciones reales, tanto por adquisiciones del propio monarca como por regalos que recibió de distintos personajes, vieron aumentar el número de obras del maestro de Urbino de manera muy considerable. Se tiene noticia de originales y copias de originales
de Rafael que figuraron en sus colecciones desde las primeras décadas
de su reinado. En 1635 el duque de Alcalá, entonces virrey en Sicilia,
compró en Italia y envió al rey un retrato que fue creído
original del maestro (17) y que probablemente corresponda al "Agostino
Beazzano" del Prado, hoy considerado copia (18) Asimismo en el inventario
del Alcázar de Madrid de 1636 figuraba una copia del doble retrato
de "Andrea Navagero y Agostino Beazzano" (19). Pocos años
después el duque de Medina de las Torres ofreció al monarca
"La Virgen del Pez", pintura que a su vez en 1638 había
recibido el duque, siendo virrey de Nápoles, del general de los
Dominicos (20). Con el paso de los años se acrecentaría en Felipe IV el deseo de poseer creaciones de Rafael; entre 1655 y 1661 dicho monarca vería llegar a la capital de España extraordinarias muestras de su talento. En el mismo año de 1655 logra que se le venda la "Visitación", la cual se hallaba hasta entonces en la iglesia de San Silvestre de Aquila (21) Años después, en 1661, consigue el "Pasmo de Sicilia". Durante la negociación que se llevó a cabo para que el convento de Santa Maria dello Spasimo lo cediera al rey, éste no regateó esfuerzos y se obligó al pago de un precio exorbitante para conseguir su anhelo (22) Debieron pesar en su ánimo durante dicha negociación tanto la fama de la que siempre gozó esta pintura, como la contemplación de las obras de Rafael que durante su reinado le regalaron algunos nobles, y quizá el conocimiento de la copia de este cuadro que poseía el Almirante desde al menos 1647 (23). A mediados de la centuria varios nobles, que no debían
ser ajenos a la preferencia que sentía Felipe IV por nuestro pintor,
le agasajaron con obras consideradas entonces enteramente de su mano.
Aunque se haya dicho en repetidas ocasiones que "La Perla" fue
comprada en la Almoneda de Carlos I de Inglaterra por Cárdenas,
con intervención de don Luis de Haro, para Felipe IV una atenta
lectura de los textos conservados sobre dicha compra hizo suponer justamente
a Burke (24) que el mencionado don Luis en realidad pagó la pintura
y una vez adquirida se la ofreció al rey. Otro tanto debió
ocurrir con la compra en la misma Almoneda de la "Virgen de las Ruinas"
(25), la cual en aquellos años no se dudaba fuera obra de Sanzio.
Como supuso Pérez Sánchez (26), muy posiblemente fuera obra
creída de Rafael la pintura de "una Madre de Dios que vale
y está apreciada en 30.000 ducados" (27) la cual fue ofrecida
en 1656 por el conde de Castrillo, entonces virrey de Nápoles,
a Felipe IV. Quizá se trate de la "Sagrada Familia del Roble",
cuya primera mención localizada en los inventarios reales es de
1666 (28). Asimismo creo que existen suficientes indicios para imaginar
que, por disposición testamentaria del conde de Monterrey o por
voluntad de sus herederos, la "Virgen de la Rosa" fue tal vez
ofrecida a Felipe IV poco después de 1653, fecha de fallecimiento
de dicho aristócrata (29). Además, se sabe que el cardenal
Ludovisio ofreció a Felipe IV una supuesta pintura de Rafael de
"La Virgen, el Niño y San Juanito". Se desconoce cuándo
tuvo lugar el mencionado regalo, aunque cabe suponer que debió
ser en los años inmediatamente anteriores a 1653, ya que Cárdenas,
a quien debemos esta noticia, la menciona en una carta de dicha año
(30). No sólo el rey sintió preferencia por la obra del maestro de Urbino, sino que también la aristocracia española sucumbió seguramente al encanto de sus creaciones. Pérez Sánchez (31) ya destacó que en las colecciones privadas del Madrid del siglo XVII "el interés mayor seguía siendo (al dictado, seguramente, de los teóricos, como Céspedes, Carducho o Pacheco) la pintura del siglo XVI". Entre los pintores de aquel siglo, Rafael debió gozar de un puesto preeminente en el gusto de nuestra nobleza. Varios aristócratas que sirvieron a la corona como virreyes de Nápoles no desaprovecharon la ocasión para atesorar obras entonces creídas de Rafael o copias de originales suyos. Durante el virreinado en Nápoles del duque de Osuna (1616-1620), el duque de Florencia le regaló una supuesta pintura de Rafael (32), la cual años más tarde sería adquirida por el marqués de Leganés, en cuya colección se valoró extraordinariamente. Todo hace suponer que la tabla de Osuna corresponde a la copia de la "Sagrada Familia 'dell'Impannata'" que hoy se conserva en el Museo del Prado (33). Se sabe que la condesa de Lemos poseía una Virgen de Rafael y que legó en 1618 un Cristo de este pintor al Colegio de Jesuitas de Monforte de Lemos (34). En la colección del duque de Alcalá, virrey de Nápoles entre 1629 y 1631, figuraba en 1637 una copia de la "Transfiguración" de Rafael (35). El Duque de Medina de las Torres, virrey de Nápoles de 1637 a 1644, no sólo logró que en 1638 el general de los dominicos le regalara la "Virgen del Pez", que como se ha dicho ofreció seguidamente al rey, sino también que la iglesia del Espíritu Santo de Nápoles le cediera la magnífica copia de la "Transfiguración" (hoy en el Museo del Prado) que su heredero el príncipe de Arellano ofrecería en 1684 al convento de Carmelitas descalzas de Santa Teresa de Madrid, fundación de dicho título (36). El conde de Monterrey, virrey de Nápoles entre 1631-1637, poseyó de acuerdo con su inventario de 1653, además de la mencionada "Virgen de la Rosa" que pienso adquirió en España, una copia de un cuadro de "La Virgen, el Niño y San Juan" de Rafael (37) y una tabla de "La Virgen, Santa Ana y San Juan" la cual, aunque no se diga el nombre de su artífice, justamente considera la profesora Mena (38) que, por la alta tasación que recibe en dicho inventario, pudiera ser obra de nuestro pintor. Por su parte el marqués de Leganés, gobernador de Milán entre 1635 y enero de 1641, debió sentir una predilección especial por Rafael, ya que en su inventario de 1655 se citan numerosas obras relacionadas con él, de las cuales cabe destacar: tres de las que se dice "de mano de Rafael" -dos retratos que no he podido localizar y la mencionada copia de la "Sagrada Familia 'dell'Impannata"'- y tres consideradas copias -una que por su descripción sin duda se relacionaba con "La Sagrada Familia de Francisco I" y que bien pudiera corresponder a la copia de este cuadro conservada en el Museo de Bellas Artes de Bilbao (39), y dos posibles copias de la "Virgen del Divino Amor" cuyo original se conserva en el Museo Capodimonte de Nápoles (40). En el inventario de 1657 del duque del Infantado, embajador ante la Santa Sede en 1649, figura también una obra relacionada con Rafael (41). No fue privativo de los aristócratas que vivieron en Italia reunir obras relacionadas con Sanzio. Entre los cuadros comprados por Don Luis de Haro en Inglaterra para agasajar a Felipe IV se encontraba una copia del retrato de "León X con dos cardenales" la cual, al no ser considerada digna de pasar a formar parte de las colecciones regias, guardó el mencionado Don Luis para sí (42) y posiblemente corresponda, como piensa Harris (43), a la copia realizada por Bugiardini que hoy se encuentra en la Galleria Nazionale de Roma. Se sabe por Carducho (1633) que el marqués de Camarasa poseía una copia "mui buena" del "San Miguel Arcángel" del Louvre (44). En muchas ocasiones se citan en inventarios de nobles que vivieron en la época de Felipe IV obras de Rafael o copias de originales suyos. En la mayoría de los casos no me ha sido posible determinar ni siquiera con qué creaciones del maestro pudieran relacionarse; lo más probable es que fueran copias de obras suyas o creaciones de sus discípulos. Importante debió ser el número de obras relacionadas con nuestro pintor que poseyó el Almirante de Castilla, si damos crédito a las atribuciones hechas en su inventario de 1647 (45). También, parece ser que contaron con pinturas relacionadas con el mismo: la duquesa de Nájera (1627) (46), Vicencio Juan de Lastanosa (1648) (47), el marqués de Eliche (1651) (48), el conde de Benavente (49). No parece que en tiempos de Carlos II las colecciones reales se enriquecieran especialmente con obras relacionadas con Rafael. En el inventario realizado tras su muerte sólo he encontrado dos primeras menciones: una de una posible copia de la "Virgen de la Rosa" y otra de una obra de la que se dice "de escuela de Rafael" (50). En cambio uno de sus nobles, el marqués del Carpio, embajador ante la Santa Sede entre 1677 y 1682 y virrey de Nápoles de 1683 a 1687, debió sentirse muy atraído por sus creaciones. Entre 1683 y 1687 consiguió adquirir la famosa "Madonna d'Alba" (51). Con anterioridad a estas fechas, como se deduce del inventario de sus bienes realizado en 1682 -año en el que cesa en su puesto de embajador ante la Santa Sede y parte para Nápoles-, ya había logrado hacerse con una cantidad nada despreciable de copias, supuestos originales y cuadros de la escuela de nuestro pintor (52). Sin embargo gran parte de estas obras debió venderlas durante su permanencia en Nápoles, ya que de las pinturas citadas en el inventario de 1682 sólo he logrado localizar una entre los cuadros por él enviados a España en 1686 (53) y otra en el inventario de sus bienes de 1687 (54). A pesar de ello pienso que su interés por Rafael no disminuiría durante sus últimos años; la adquisición de la mencionada "Madonna d'Alba" es prueba de ello. En los inventarios de sus bienes de 1687 y 1688 se citan por primera vez otras obras relacionadas con nuestro pintor (55). El arzobispo de Toledo, D. Pascual de Aragón, donó en 1676 a la catedral de la que era titular la hermosa copia de la "Virgen de la Diadema" que aún adorna su sacristía, así como una posible copia del "Santo Entierro" de la Galleria Borghese (56). Asimismo se citan copias del maestro de Urbino en los inventarios de D. Bartolomé de Legasa, Consejero de Estado del rey Carlos II (1679) (57), y de doña Felice Henríquez de Cabrera, duquesa de Lerma (1676) (58). En la colección del Almirante de Castilla se seguían conservando obras relacionadas con nuestro pintor (59). El interés por la obra de Rafael no decayó
en el siglo XVIII. Si bien no se puede comparar el número de sus
obras que llegaron entonces a España con las que lo hicieron durante
el siglo anterior, algunos de los originales que todavía se conservan
en nuestro país debieron adquirirse entonces. Por otra parte no
faltan menciones de copias del maestro de Urbino en inventarios de personajes
españoles y, lo que es más importante, a lo largo de dicha
centuria con la creación de la Academia Española de Roma
muchos artistas españoles residirán algunos años
en la Ciudad Eterna y realizarán copias de sus obras. Rafael pasará
a ser paradigma de perfección para muchos de nuestros pintores
neoclásicos, muy probablemente en gran medida por influencia de
Mengs.
Conocida es la pasión que Carlos IV sintió
por la pintura (63). Entre sus artistas favoritos se encontraba sin duda
Rafael, ya que nos consta que adquirió obras relacionadas con éste
desde su años de Príncipe de Asturias hasta su muerte en
Roma. Por una nota manuscrita, fechada el 27 de abril de 1781 y conservada
en el Museo del Prado, se sabe que se adquirió en la Ciudad Eterna
para el Príncipe Carlos y se trajo a Madrid una "Pintura de
Rafael de Urbino hecha en tabla". Desafortunadamente no he podido
identificarla. En el inventario del Palacio de Aranjuez de 1814 ya se
menciona, aunque con otra atribución, "El Cardenal" -cuadro
que debió adquirir antes de su destierro en Roma, pues no figura
entre las obras enviadas a su muerte- y la correcta copia de la "Sagrada
Familia 'dell'Impannata'", también hoy en el Museo del Prado.
La coincidencia de asunto y medidas entre esta última y la presente
en el inventario del marqués de Leganés de 1655 me hace
suponer que se trata de la misma pintura y que Carlos IV la adquirió
de la persona que en su época la poseía (64). Asimismo entre
las obras que atesoró, siendo Príncipe, en la Casita de
El Escorial figuraban: una copia del Pasmo de Sicilia, una pintura que
se dice de "Rafael" de la "Barca de San Pedro", y
una copia de una Virgen del maestro de Urbino (65). La pasión de
coleccionista de nuestro monarca le sería de gran ayuda para soportar
su destierro romano. Todavía queda por hacer un estudio global
de la hermosa colección que formó durante esos años
y que a su muerte fue trasladada a España. Al tratarse de pinturas
coleccionadas por el rey a título particular no se vincularon a
la corona, sino que se repartieron entre sus herederos. Afortunadamente
una parte importante la heredó Fernando VII, por lo que pasaron
a formar parte de los bienes de la corona (66). Entre las obras coleccionadas
por Carlos IV en Roma figuraban varias copias de Rafael: "La Teología"
y "La Filosofía" (hoy en el Palacio Real de Madrid),
"La bella jardinera" (hoy en el Escorial) (67). "Madonna
Sixtina", "León X y dos cardenales" (68) y "La
Perla", copia esta última realizada por Eugenio Jiménez
Cisneros (69). El infante don Luis de Borbón compartió con su hermano Carlos IV la afición a la pintura, afición que le llevó entre otras cosas a hospedar a Goya en Arenas de San Pedro. Mengs compró varios cuadros en Roma por encargo del Infante, entre éstos un "San Juanito en el desierto" de Rafael. Hoy se puede afirmar que dicho "San Juanito" es una hermosa copia del original de Florencia y que, tras pasar varios años en la colección del marqués de Salamanca, volvió a reales manos y hoy adorna el Palacio de la Zarzuela de nuestro actual monarca (70). Además tenemos noticia de que en la testamentaría de sus bienes (h. 1791) figuraba una posible copia de la "Madonna del Passeggio" (71). Quizá por influencia del propio Carlos IV o de María Luisa de Parma, el protegido Godoy debió gustar de la pintura de Rafael. Por mediación del monarca logró hacerse con la "Madonna d'Alba", la cual sin embargo debió mantener en sus manos escasos años (72). Además, varias alusiones a obras relacionadas con nuestro pintor en el inventario de sus bienes, realizado por Quilliet en 1808, parecen hablar de su interés por él (73). Asimismo Luciano Bonaparte, embajador de Francia en Madrid y amigo de Godoy y de Carlos IV aprovechó sus años de permanencia en la capital de España para hacerse con algunas obras relacionadas con nuestro pintor. En dicha ciudad debió adquirir la llamada "Virgen de los Candelabros", que hoy adorna la Walter Art Gallery de Baltimore (74), y un supuesto retrato de Penni realizado por Rafael (75). Numerosas son las menciones que hablan de personajes españoles que en el siglo XVIII poseyeron copias del maestro de Urbino; tal es el caso, entre otros, de Ardemans (doc. 1733) (76), de D.ª Petronila Torres Briciano (tasación de sus bienes en 1748) (77), de la condesa de Miranda (inv. 1755) (78), del duque de Alba (inv. 1777) (79), y del duque del Infantado (80). A finales del siglo varios aristócratas y personas acomodadas de Mallorca contaban en sus colecciones con obras relacionadas con Sanzio: marqués de Villafranca (81), conde de Montenegro (82), D. Juan de Salas (83). Durante el siglo XVIII resulta más importante el papel que la obra de Rafael desempeñaría en la formación de algunos de nuestros pintores que la presencia en nuestro suelo de determinados originales y copias de originales suyos. En las primeras décadas del siglo Pernicharo, pintor pensionado en Roma por Felipe V, realizó una copia de la "Asamblea de los Dioses" (original en "La Farnesina" de Roma), la cual todavía se conserva en el Palacio de Riofrío (84). Conocida es la influencia de Rafael en la formación de Mengs, quien logró en gran parte construir las bases de su estilo copiando las obras de aquél. En los siglos XVIII y XIX varias copias realizadas por Mengs debieron encontrarse en España: D. Nicolás de Azara, marqués de Nibbiano, poseyó algunas (85) y en 1845 los condes de Montenegro de Palma de Mallorca contaban con otras (86). La llegada de Mengs a España influyó muy probablemente de modo decisivo en la valoración de Rafael como maestro ideal dentro de los círculos artísticos oficiales. Parece confirmar lo que se acaba de decir que durante la segunda mitad del siglo sean frecuentes las alusiones a envíos de copias de originales de Sanzio realizadas por pintores españoles pensionados en la Ciudad Eterna. En 1760 Maella envió de Roma una "cabeza del Christo Transfigurado de Rafael" (87). Buenaventura Salesa copió en dicha ciudad el "Santo Entierro" (original en Galería Borghese de Roma) y "Sta. Catalina" (entonces en Galería Borghese, hoy en la National Gallery de Londres) (88). El Museo de Bellas Artes de Valencia conserva todavía una copia de una figura de la "Escuela de Atenas" realizada por el pintor Rafael Ximeno durante sus años de estancia en la Ciudad Eterna (89). Asimismo la Facultad de Bellas Artes de Madrid posee una copia del "Profeta Isaías" de Rafael por Gabriel Durán, quien debió realizarla durante su permanencia en Rotna (90). A finales del siglo XVIII, o todo lo más a principios del XIX, la Escuela de Nobles Artes de Cádiz envió a Ramonet como pensionado a la Ciudad Eterna, en donde haría muy probablemente la copia de la "Virgen de los Candelabros" que hoy conserva el Museo de Bellas Artes de Cádiz (91). No sólo copiaron a Rafael los pintores que en el siglo XVIII permanecieron en Roma, también lo hicieron Gregorio Ferro y Fray José de los Santos, pintores de los que no se tiene noticia que visitaran Italia. Hasta la guerra civil la iglesia parroquial de Alpagés conservó una copia del "Pasmo de Sicilia" encargada a Ferro por Carlos III (92). Poco se sabe del monje de El Escorial Fray José de los Santos. En el Palacio Real me dijeron que existía un documento de época de Carlos IV en el que consta que se le encargaron una serie de copias de obras de Rafael. El padre Bermejo, al hablar de la copia de la "Virgen del Pez" que todavía hoy se conserva en el Escorial, dice: "Nuestra Señora del Pez, copiada por el Padre Santos, monge de esta casa" (93). Además de esta obra, en la Granja sigue existiendo una copia de la "Perla" firmada por dicho pintor (94) y consta que Godoy poseyó otra del mismo cuadro y autor (95). Ponz debió copiar originales de Rafael que en su tiempo se encontraban en El Escorial; hablan de ello tanto su sobrino D. José Ponz, quien publicó el último tomo del Viage de España (96), como Ceán (97). De todos es conocida la depredación de obras de arte a la que se vió sometida España durante la "francesada". Las pinturas de Rafael que entonces adornaban los Reales Palacios y el Monasterio de El Escorial no pasaron inadvertidas a los codiciosos galos. Tanto "El Pasmo de Sicilia", como "La Perla", "La Virgen del Pez" y, muy posiblemente, "La Virgen del Roble" (98) fueron enviadas a Francia, de donde volvieron en 1813 gracias a una hábil gestión diplomática (99). Peor suerte tuvieron "La Madonna della Tenda", que desde el siglo XVI no había abandonado las habitaciones privadas del Prior de El Escorial, y la "Virgen de las Ruinas", que entonces se consideraba original de Rafael y constituía una de las más hermosas obras que engalanaban la sacristía de la Iglesia del mismo monasterio, ya que ambas fueron sustraidas y nunca devueltas. La primera se encuentra hoy en la Alte Pinacothek de Munich y la segunda en una colección privada inglesa. En aquellos mismos años desapareció de España el más hermoso Rafael no perteneciente a la realeza: "La Madonna d'Alba". La complicada testamentaría de la última Fernández de Toledo permitió a Carlos IV hacerse con algunos cuadros suyos; entre éstos se encontraba el mencionado Rafael, el cual dicho monarca cedería a Godoy. En circunstancias que todavía no resultan claras esta obra pasó a manos del conde Edmond Bourke, ministro danés en Madrid, quien la vendería en Inglaterra (100). Durante el siglo XIX no debieron llegar a España nuevos originales del maestro de Urbino; sin embargo se cuenta con referencias de copias de creaciones suyas y pinturas que figuraban a su nombre en colecciones de aquella centuria. En 1816 Carlos Miguel, duque de Berwick y de Alba, adquirió en Nápoles el hermoso tondo de la "Virgen con Jesús dormido y San Juanito" (copia de original perdido) que todavía conserva la Casa de Alba (101). Además, en el inventario de sus bienes de 1835 figuran dos copias de "La Virgen de la Silla" y otra de "La Sagrada Familia "dell'Impannata" (102). En colecciones que se formaron tras la desamortización -López Cepero (103), Serafín García de las Huertas (104), Vicente Carderera (105)- abundan las menciones de copias del maestro, lo que parece indicar que en los conventos españoles no escaseaban. El marqués de las Marismas poseyó una hermosa copia del "San Miguel" del Louvre, la cual se conoce a través de un grabado (106). También figuraron en su colección como obras de Rafael un "Retrato de dos esposos" y una pintura de "San Juan Evangelista y de San Luis", cuadros éstos que no se puede asegurar que los adquiriera en España (107). Perteneció al marqués de Salamanca una "Virgen con el Niño" que creo poder identificar con el cuadro del mismo asunto que hoy está en el Museum of Art de Worcester, Massachussets (108). Como garantía de una hipoteca contraída en España sobre la Quinta de Montealegre, dicho marqués dejó en la casa de Samson de Londres una "Sagrada Familia" de Rafael, que no he podido identificar y que posiblemente corresponda a la que como obra de escuela de dicho pintor se subastó en 1875 (109), y una "Virgen con el Niño", de la que se dice de escuela de Rafael, que figuró en la venta de obras de su colección de 1867 (110). Con esta introducción se ha tratado de demostrar que desde el mismo siglo XVI la importación de pinturas relacionadas con Rafael se ha mantenido constante en España durante todas las épocas. Como hemos podido ver, no sólo los reyes sino también aristócratas e instituciones religiosas poseyeron obras que tenían relación con nuestro pintor. Albergo la esperanza de que el material que aquí se recoge pueda servir, entre otras cosas, para determinar hasta qué punto asimilaron nuestras escuelas pictóricas las creaciones del maestro de Urbino, asunto de importancia que reclama estudio aparte.
(1) Ver Avila, A, "Obras españolas del siglo XVI basadas en composiciones de Rafael, a través de estampas" en Cat. Exp. "Rafael en España", 1985, pp. 56-85 (E)). (2) Mena Marques, M, "Presencia histórica de obras de Rafael en España" en Cat, Exp. cit, 1985, pp. 11-42 (E). (3) Beroqui, 1946, p. 121 (F). (4) Ollero, 1975, p. 179 (F). (5) Ver parte dedicada a dichas pinturas en el presente estudio. (6) Golzio, 1971, p. 369 (E). (7) Gómez-Moreno, 1983, T 1, pp. 116-117 (F). (8) Entreambasaguas, 1940 (edic. original 1607) (F). (9) Urrea y Valdivieso, 1977, T I, p. 89 (F). (10) Agapito y Revilla, 1925-1943, p. 147 (F). (11) Collar de Cáceres, 1989, Vol. I, pp. 345-359 (F). (12) Pérez Sánchez, en Cat. Exp. "Rafael en España", 1985, p. 32 (E). (13) Schroth, [1990], pp. 138-139 (F). (14) Benito Do/, 1980 (F). (15) Benito Domenech, 1980, pp. 291-292 y 298 (F). (16) Ver parte dedicada a cada una de dichas pinturas en el presente estudio. (17) Brown y Kagan, 1987, n° 2, p. 245 (F). (18) Ver parte dedicada a dicha pintura en el presente estudio. (19) "276- vara y media de largo y 3 quartas de alto dos filosofos copia de Rafael de Urbino sin marco en 40 dus de plata" (Inv. 1636 (B)) (20) Cat. Museo del Prado, 1985, p. 526 (F). (21) Passavant, 1860, T. II, p. 248 (E). (22) Zarco del Valle, 1870, pp. 344-355 (A). (23) Fernández Duro, 1910, T. XII, p. 398 (F). (24) Burke, 1984, T. 1, p.314, nota 67 (F). (25) Ver parte dedicada a dicha pintura en el presente estudio. (26) Pérez Sánchez, 1965, p. 64 (F). (27) Barrionuevo, 1968, p. 258 (F). (28) Ver parte dedicada a esta pintura en el presente estudio. (29) Ver parte dedicada a esta pintura en el presente estudio. (30) Ver parte dedicada a la Copia de la "Madonna del Passeggio" del Museo del Prado en el presente estudio. (31) Pérez Sánchez, 1965, p. 64 (F). (32) Pacheco, 1956, T. I, p. 149 (A). (33) Ver parte dedicada a dicha pintura en el presente estudio. (34) Berwick y de Alba, 1924, p. 90 (F). (35) Brown y Kagan, 1987, n° 2, p. 249 (F). (36) Cruzada Villaamil, 1865, pp. 257-258 (F). (37) Pérez Sánchez, 1977, p. 449 (F). (38) en Cat. Exp. "Rafael en España", 1985, p. 28 (E). (39) Ver parte dedicada a la misma en el presente estudio. (40) López Navío, 1962, pp. 284, 319, 269, 315, 312, 316 (páginas en donde se citan los asientos relativos a las pinturas mencionadas) (F). (41) Pérez Pastor, 1914, T. II, p. 180 (A). (42) Berwick y de Alba, 1891, pp. 488, 490 y 493 (F). (43) Harris, 1982, p. 439 (F). (44) Sánchez Cantón, 1923-1941, T. II, p. 79-80 (A). (45) Fernández Duro, 1910, T. XII, pp. 397, 149, 392, 391, 406 (copia de "La Galatea"), 398 (copia del "Pasmo de Sicilia") (F). (46) Burke, 1984, T II, p. 119 (F). (47) Sánchez Cantón, 1923-1941, T. V, p. 286 (A) (48) Inv. de sus bienes realizado con motivo de su boda en 1651, Pita Andrade, [1960] T. IV, p.35 (F) (49) Noticia de hacia 1653-1657, Burke,1984, T II, p. 56 (F). (50) Femández Bayton, 1975, T. I, p. 28 y 280 (B). (51) Presente en inventario de 1687, Pita Andrade, [1960], T. IV, p.192-193 (F). (52) Pita Andrade, [19601, T IV, p. 121, 160, 147, 76, 125, 63, 127, 173, 152, 129 (F). (53) Inv. 1682: "87. Un quadro che rappresenta una Madonnina con il Bambino che tiene un libro in mano, e San Giuseppe, di maniera di Raffaele di Urbino di un palmo, e mezzo, et uno con suoi regoletti intomo stimato in ..." (Pita Andrade, [1960], T IV, p. 147 (F)). Entre cuadros enviados en el bajel LLorel en enero de 1686 (en Caja N. 12v) (C): "Una Nra. Sra con el Niño Jesus, que tiene vn libro en mano, y San Joseph con N° 87 manera de Rafael de Urbino de palm. 1 y 1". Sobre posible hundimiento de este bajel ver Pérez Sánchez, 1960, pp. 293-295 (F). (54) En Inv. 1682: "606. Un quadro che rappresenta un Ritratto di un Duca voltato di profilo di mano de Raffaele di Urbino, dipinto in tavola di palmi 4 e 3 in circa con comicia, e cassa che lo serra stimato in ..." (Pita Andrade, [1960], T. IV, p. 127 (F)). En Inv. 1687: "1580. Un quadro, che rappresenta un huomo all'Antica Tosone di mano di Rafaele con Comice negra, et intagliato dorato di pmi. 4, e 3 1/." (Pita Andrade, [19601, T. IV, p. 212 (F)). (55) En Inv. 1687: "1508. Un quadro di pmo. 1, e 1 1/ con Comice dorata, et intagliata con el Salvatore con la Croce in Collo in tavola mano di Rafaelle." (Pita Andrade, [19601, T. IV, p. 208 (F)). En inv. 1688 entre cuadros citados en el Jardín de San Joaquín figura con el n° 215 "de Rafael de Urbina" un cuadro oval de una vara y tres cuartas, valorado en 5.500 reales, de la Virgen y el Niño "dormido con el sn Juanico en Tabla." (obra que creo que debía ser copia de la composición de Rafael "Virgen con Jesús dormido y San Juanito" (Ver en este mismo estudio parte dedicada a dicha pintura en: Copias ... de Rafael. Virgen con Jesús dormido y San Juanito. 1.ª copia no localizada y con el n° 320 "otro quadro del pasmo de nuestra Señora pequeño que esta en palazio El original Sacado de Julio Romano" (Burke, 1984, T II, p. 252 y 253 (F)). (56) Prados, 1976, p. 388 (F). (57) Barrio Moya, Letras de Deusto, 1988, p. 42 (F). (58) Barrio Moya, Analecta Calasanctiana, 1988, p. 154 (pienso que se trata de una copia del "Pasmo") (F). (59) Burke, 1984, T II, p. 45 (noticias de 1674 y 1691) (F). (60) "Entierro de la Virgen": cit. en inv. 1712 de Carlos Maratta
(apud Galli, 1928, p. 27 (F)); última mención conocida:
Inv. del Palacio Real de Madrid de 1814 (B) (para más información
ver parte dedicada a esta pintura en el presente estudio en: Menciones
antiguas de supuestas obras de Rafael, de su escuela o de copias de las
mismas. Asuntos religiosos). (61) Ver parte dedicada a dichas pinturas en este estudio: Copias ... Rafael. Virgen del Loreto. Copia b) y Copia e) (62) En Inv. 1746 de los bienes de la Reina en la Granja (B) se cita:
"1099- Una tabla de la escuela de Raphael de Vrbino nro. sr. sentado
en el brocal del pozo examinando a la Samaritana y los Apostoles y acompañamiento
a distancia de cinco quartas menos dos dedos de alto y vara menos tres
deancho (en centímetros 101,4 x 78,1)". En realidad se trata
de la obra que de dicho asunto se encuentra en el Museo de Bellas Artes
de la Coruña (depósito del Museo del Prado) y que, en la
actualidad, se considera obra de "Anónimo flamenco del siglo
XVI" (T 103 x 78) n° inv. act. 1864 (Museo del Prado. Inventario
..., 1990, p. 470 (F)) (para más información ver parte
dedicada a dicha pintura en este estudio en: Obras atribuidas erróneamente
a Rafael) (63) Perera, 1958-1959, pp. 8-35 (F). (64) Ver parte dedicada a dicha pintura en el presente estudio. (65) Zarco Cuevas, 1934, p. 28 (B). (66) Perera, 1958-1959, pp. 8-35 (F). (67) "... 36 ... y la Teologia, Quadros antiguos copiados de los
originales pintados al fresco pr. Rafael en el Vaticano, tiene cada uno
de alto 5 p. 10 p. y lo mismo de ancho (en centímetros 162 x 162)
Buenos." (C). Medidas del cuadro en el Palacio Real proporcionadas
por Patrimonio Nacional: L. 188 x 188. (68) "89 La Virgen con el Niño en los Brazos, y dos Angeles à los Pies, copia antigua del original de Rafael, existente en Dresde, Alto 4 p. 3 p. ancho 3 p. 2 p. en tabla Bueno" (C). " 40 Retrato de Leon X. copia del original de Rafael alto 2 p. 5 p. ancho 1 p. 9 p. Mediano" (C). (69) " 446 Sta Familia conocida por el nombre de la perla de Rafael, copiada del original pr D. Eugenio Jimenez de Cisneros.alto 1 pie ancho 10 pulg Mediano" (C). Se sabe que Eugenio Jiménez de Cisneros nació en Valderacete, fue miniaturista de Cámara y murió en 1828. Había sido uno de los primeros discípulos de la Academia de San Fernando (Ossorio, 1975 (edic. original 1868), p. 345 (F)). (70) Ver parte dedicada a esta pintura en el presente estudio. (71) "Otro que representa la Sagrada Familia, Nra. Sra en pie con el Niño San Juan Bautista y San Josef; es copia de un quadro de Rafael de Urbina, pintado en tela con marco dorado, que por alto tiene tres pies y un dedo y por ancho dos pies y un dedo (en centímetros 85,3 x57,4): por Dominiquino: en un mil y doscientos rs." (Wagner, 1983, T. II, p. 350 (F)). (72) Ver parte dedicada a esta pintura en el presente estudio. (73) Ver Wagner, 1983, T II, p. 349, 350, 351, 352, 356 (F). (74) Ver parte dedicada a esta pintura en el presente estudio. (75) Martínez de la Peña, 1982, p. 253 (F). (76) Agullo Cobo, 1978, T I, p. 206 (F). (77) Barrio Moya, 1984, p. 156 (F). (78) Demerson, 1968, pp. 77-78 (copia "Pasmo") (F). (79) Pita Andrade, [1960], T IV, p. 215 (copia "Pasmo) (F). (80) Ponz, T. V, p. 316 (copia de "León X y dos cardenales") (A). (81) Vargas Ponce, 1787, p. 64 (copia "Transfiguración") (F). (82) Vargas Ponce, 1787, p. 64 (según este autor, boceto de la "Transfiguración") (F). (83) Vargas Ponce, 1787, pp. 64-65 ("Crucifixión", obra que se dice de Rafael) (F). (84) Urrea Fernández, 1973, p. 252 (F). (85) "Inventarios de obras de arte..." AE, 1963-1967, p. 123 (copias de "Escuela de Atenas", "Milagro de la Misa de Bolsena (copia parcial)", "Expulsión de Heliodoro del Templo") (F). (86) Bover, 1845, p. 205 (copias de "Parnaso", "El convite de los Dioses" (original en Farnesina), "La Escuela de Atenas") (F). ¿Quizá esta última corresponda a la poseida por el marqués de Nibbiano en el XVIII?. (87) López de Meneses, 1934, p. 33 (F). (88) Benito Domenech, 1980, p. 316 (F). (89) Espinos Díaz y García Sainz, 1978, p. 124 (F). (90) en Cat. Exp. "Rafael en España", 1985, pp. 155-156 (E). (91) Pemán y Pemartin (1964, p. 98 (F)), quien estudió la pintura y dijo que debía de ser de los años en que el pintor residió en Roma, dice que éste fue pensionado en 1796-1798; por su parte BANDA Y VARGAS (1984, p. 130 y 140 (F)) dice que la Escuela de Nobles Artes de Cádiz envió a Ramonet en 1800. (92) Tormo, 1929, p. 9 (F). Esta obra pereció en el incendio de dicha iglesia de 1936 (apud carta del actual señor párroco dirigida al autor de este estudio s/f recibida en 1989). (93) Bermejo, 1820, pp. 246-247 (A). (94) Ver parte dedicada a dicha pintura en el presente estudio. (95) En inv. de 1808 de bienes de Godoy figura: "Le Même (ie: Santos) (vivant) La Perle d'après Rafäel (Exact)" (Wagner, 1983, T II, p. 355 (F)). (96) Ponz, T. XVIII, p. XXXIX (A). (97) Cean, 1800, T IV, p. 109 (A). (98) Ver parte dedicada a dicha pintura en el presente estudio. (99) Villa-Urrutia, 1907, pp. 205-228 (F). (100) Wagner, 1983, T II, pp. 352-355 (F). (101) Barcia, 1911, n° 134 (F). (102) Pita Andrade, [1960], T IV, pp. 305 y 308 (F). (103) Merchán, (Tesina inédita), p. 133 (copia de "Transfiguración") (F). (104) Saltillo, 1950-1951, p. 210 y 179 (en coleción Serafín de las Huertas: copia de original perdido "La Virgen, con Jesús dormido y San Juanito", copia de "Sagrada Familia") (F). (105) Salas, 1965, pp. 223, 209, 216, 211 (en colección Carderera: copia de la "Virgen de la Rosa", copia de "La Sagrada Familia de Francisco I", copia de "Sagrada Familia") (F). (106) Ver parte dedicada a dicha pintura en este estudio. (107) Marqués de las Marismas, 1843, p. 54 (CH). (108) Ver parte dedicada a dicha pintura en el presente estudio. (109) Saltillo, 1954, p. 45 (F); Marqués de Salamanca, 1875, p. 71 (CH). (110) Marqués de Salamanca, 1867, p. 171 (CH).
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